Valledupar FC debía ganar para seguir aspirando a un cupo por el ascenso a la máxima categoría del fútbol profesional colombiano. Los dirigidos por Nilton Bernal enfrentaban a un Unión Magdalena que no conocía la derrota como local.
Con un planteamiento conservador, los vallenatos salieron al gramado del estadio Sierra Nevada a proponer fútbol con su estilo de juego, pero se encontraron con un equipo samario que no jugó de la forma como lo habían estudiado los verdiblancos.
Con David Ferreira como eje del cuadro azulgrana, las opciones no tardaron en llegar y de esta manera empezar a darle problemas a la defensa vallenata, que encontraba nuevamente en Sebastián Duque un salvador provisional.











