11 abril, 2019

Una exposición en la que caben todos

La Hamaca Grande, más allá de la referencia a la emblemática canción vallenata de Adolfo Pacheco, es una muestra en la que se quiere dar a conocer una gran investigación relacionada con este género, pero sobre todo compartir la idea de que allí hay espacio para todos.

Por: DANIELA RINCONES JULIO / EL PILÓN
daniela.rincones@elpilon.com.co

Como resultado de la idea que surgió hace más de dos años en el marco de la gran exposición que realiza anualmente la Biblioteca Nacional de Colombia sobre literatura y teniendo en cuenta la patrimonialización del vallenato con la que el escritor Alonso Sánchez Baute presentó un proyecto para hacer una investigación sobre la música vallenata y los orígenes de la misma, llega a Valledupar la exposición La Hamaca Grande.
Hasta ahora se trata de la primera vez que la muestra llega a la capital del Cesar y que también sale de Bogotá, donde estuvo expuesta desde el 11 de mayo hasta el 23 diciembre del año pasado.

La exposición tiene un enfoque a partir de la literatura, la narrativa que hay detrás de las canciones vallenatas y tiene como principal finalidad que las personas sepan de vallenato más allá de los mitos y leyendas con los que se ha construido el conocimiento que tiene la gente de este género, por lo cual se cuenta con un trabajo documentado que es lo que finalmente va a observar el público.

“La idea de nosotros era hacer una exposición, pero está documentada. No es lo que mi papá me dijo ni lo que mi hermano hizo, es lo que está sustentado”, explicó Sánchez Baute, quien reconoció que es un aporte sobre la historia de este género pero que no se trata de una verdad absoluta o un dogma.

Al tiempo, manifestó que los asistentes a esta exposición, que se podrá ver durante cuatro meses a partir del próximo jueves 25 de abril en la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez, encontrarán muchos elementos como fotografías, videos, audios, documentos bibliográficos, entre otros. Los mismos fueron producto de un profundo trabajo de averiguación con el fin de que el resultado fuera el mejor posible.

“Es un trabajo de ratón de biblioteca, buscando cuál era el radio específico que nosotros necesitamos, que fue un radio, que vamos a mostrar ahí, de 1956. No es del 55 ni del 60, un radio modelo 56, año en el que Escalona fue por primera vez a Bogotá”, citó como ejemplo Sánchez Baute para evidenciar que nada fue dejado al azar.

Igualmente, indicó el escritor, esta es la oportunidad para invitar no solo a las personas de Valledupar sino de otros municipios para que lleguen hasta esta ciudad a ver la exposición.

Luego del 25 de agosto, cuando finalice la muestra en esta capital, la misma volverá a Bogotá donde hay otro sitio interesado para realizar el montaje. “Es una exposición que hemos hecho con toda la pasión del caso, con todo el cariño. Hay que resaltar la gente de aquí que hizo parte y nos estuvo colaborando con información”, agregó.

Por su parte José Eduardo Vidal, arquitecto encargado de la museografía de esta investigación, expresó que hicieron un trabajo con el que definieron la manera de emplear cada uno de los elementos expuestos de manera que sean los únicos protagonistas.

“Hay una zonas en las que se sientan en mecedoras, en un piso semejando las baldosas de las casas antiguas nuestras del caribe y esos elementos empiezan a hacer relaciones que te llevan a épocas anteriores”, sostuvo Vidal, quien hizo referencia a que las personas podrán encontrar todos estos elementos que dan calidez y acentos que conectan con la tradición que trata la exposición.

Aunque dijo que desde el momento en que arranca el diseño hasta cuando la exposición abre al público se toman entre cuatro y seis meses, pero que para el montaje físico puede requerirse de una semana. Precisamente aquí ya empezaron a hacer las adecuaciones del espacio, pintando y construyendo todo lo que se requiere.