20 mayo, 2020

Una controversial designación, el norte es la reconciliación

Es diciente en un momento en que se pretende  pasar a cuentas al partido FARC por la no entrega de bienes para reparar a las víctimas, procurando por sectores afines al Gobierno ‘nivelar la cancha’ después de semanas de malos momentos para la administración Duque, por hechos como el retiro temporal de  los exguerrilleros  de […]

Es diciente en un momento en que se pretende  pasar a cuentas al partido FARC por la no entrega de bienes para reparar a las víctimas, procurando por sectores afines al Gobierno ‘nivelar la cancha’ después de semanas de malos momentos para la administración Duque, por hechos como el retiro temporal de  los exguerrilleros  de la Comisión de Seguimiento del Acuerdo a raíz de la decisión errada de Colombia de acompañar al Gobierno norteamericano en la determinación de excluir a Cuba de los países colaboradores contra el terrorismo, el alejamiento de una negociación con el ELN,  el fracaso de la ‘cantinflesca’ operación  Gedeón contra Maduro, que el director del partido en oposición Rodrigo Londoño, Timochenko,  a pesar de estar enardecido contra el gobierno,  haya salido a aceptar  la designación del abogado vallenato José Rodrigo Tovar en una dirección del Ministerio del Interior, la de víctimas. (Hace unos días había sido designado otro paisano, Alfonso Campo, en la de Derechos Humanos).

Se vislumbró una nueva polarización, convirtiéndose la designación  en principal tendencia en las redes sociales y los principales medios de comunicación.

Más controvertido aún,  porque en sectores de la izquierda se pusieron de presente opuestas posiciones, y sucedió igual dentro de  los de centro y derecha.

La congresista Paloma Valencia, alfil del Centro Democrático dio a entender que era innecesario el nombramiento,  porque se iba a pegar de ello la oposición, pero no desaprovechó para recordar el caso de la representante María José Pizarro,  que es hija del líder  exguerrillero del M-19, Carlos Pizarro;  “no defiendo paramilitares ni defiendo a nadie que se haya alzado en armas contra los colombianos, sí que me llama la atención que a la izquierda le parece gravísimo el hijo de Rodrigo Tovar, pero no le parece politizada una justicia donde están la esposa de Iván Cepeda y militantes de las Farc. Eso sí está bien”, (La JEP). La ministra del Interior defendió la designación de Jorge Rodrigo: “Si fuera hijo de un exguerrillero, igual lo defendería”.

Otros dirigentes de izquierda advierten  que en asuntos de víctimas de su padre no podría actuar.

Nos parece que la designación de quien asumiendo riesgos proveniente de una familia de victimarios ( y también de víctimas), apenas saliendo de la universidad se comprometió con la reconciliación y renunció a todo resentimiento, extendió la mano a los familiares de Simón Trinidad en un gesto que exaltó Humberto de La Calle,  entonces negociador en La Habana,  en un foro en Valledupar hace 5 años, la extendió a Timochenko, ha  participado del grupo de Diálogos Improbables del Cesar , una iniciativa modelo internacional de conversación entre opuestos y de acuerdos básicos de convivencia, que ha dado la cara incluso a víctimas de su padre, puede, sin mácula,  desempeñar esa dirección con propiedad dentro del ministerio – que no es la Unidad de Víctimas y Restitución, ni la Unidad Nacional de Protección-  y cuyos competencias  están debidamente establecidas. La paz se hace sensatamente con los contrarios, la reconciliación y el entendimiento nos hacen bien.

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