12 mayo, 2021

Un solo proponente para un proyecto de $138.817 millones, ¿por qué?

Según la Secretaría de Infraestructura, después de haber contado con la participación de aproximadamente 107 interesados registrados en el Secop, la situación económica del país pudo limitar la presentación de oferentes. Profesionales en contratación creen que el pliego de condiciones limitó la pluralidad de oferentes.

Renders del Centro Cultural.

El gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo, dio a conocer en una audiencia que el pasado viernes 7 de mayo se adjudicó la construcción del Centro Cultural de la Música Vallenata, CCMV, una megaobra cultural presupuestada en $138.817 millones, si no se registran adiciones. 

El CCMV, al parecer, será la obra insigne del segundo mandato de Monsalvo y su mayor apuesta para promover el turismo en el departamento los 365 días del año. Sin embargo, ha sido cuestionada por sectores que consideran que no es una inversión prioritaria. 

También surgieron cuestionamientos al proceso contractual. Según profesionales y empresas que estuvieron en la licitación, “el pliego de condiciones limitó la participación de oferentes”, de allí que a pesar que se trata de un proyecto de $138.817 millones, solo se presentó un oferente, al cual fue adjudicado el contrato.

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Se trata de A construir S.A., una empresa constructora reconocida en el Caribe por sus obras en Barranquilla y Santa Marta. Durante las administraciones de Alex Char, Elsa Noguera y Jaime Pumarejo, del mismo grupo político, la firma A construir S.A. ha sido una de las empresas protagonistas de la contratación,  en cabeza de Iván Alberto Jiménez Aguirre, su representante legal. Ahora serán los encargados de realizar la obra con la inversión más grande de la historia del Cesar. 

OBSERVACIONES Y COMENTARIOS

Desde que se presentaron los primeros pliegos de condiciones hasta los finales algunas cosas cambiaron. Inicialmente, alrededor de 15 empresas mostraron su interés pero  a la vez su preocupación por algunos ítems que, consideraban, podrían afectar la pluralidad de oferentes, uno de los principios de la contratación pública.

El más polémico, y según pudo confirmar EL PILÓN causante de que varias empresas no participaran en la licitación, fue el factor de calidad. En contratación pública lo ideal es que se presenten la mayor cantidad de oferentes, el mejor calificado debería ser el seleccionado. El puntaje perfecto es 1.000.

En este caso, la Gobernación del Cesar asignó 390 puntos al oferente que presentara un plan de calidad con la metodología a implementar en la ejecución del proyecto.  “Manifestamos categóricamente nuestra inconformidad en la existencia de factores de calidad de este tipo en un proceso de casi 140 mil millones de pesos, en el que la calificación parte de una base subjetiva por parte del comité encargado de evaluar, restando criterios técnicos de calificación al proceso de adjudicación de una licitación de tan importantes características”, cuestionó C&G Ingeniería y Construcciones S.A.S, una constructora con sede en Bogotá, especializada en construcción de obras civiles y edificaciones en proyectos públicos.

Similar opinión compartieron ingenieros expertos en contratación: “La metodología se refiere a la programación que se utilizará para cumplir con los tiempos. Debe decir cuántos recursos y tiempo destinará a cada actividad. Pero eso es subjetivo. No tiene por qué ser una condición y calificar su metodología, y menos en esa magnitud”

Por ejemplo, en ese punto se estableció que se darían 10 puntos al que mejor presentara la descripción del proyecto a ejecutar; 45 puntos por concepto de “Planificación, inspección y ensayo de actividades y materiales”, en el cual debían “describir el control de los materiales, insumos y actividades. Presentar cuadro de inspección y ensayo que describa lo anterior”

Estos puntos, consideraron las empresas, podrían inclinar de manera subjetiva los puntajes hacia una de las propuestas, por eso, algunas desistieron de participar en la licitación. 

No obstante, desde la Secretaría de Infraestructura del Cesar no comparten dichas apreciaciones. Según explicaron, el plan de calidad “busca que las firmas proponentes tengan claridad de los requisitos del proyecto contratado (…), con tal exigencia se pretende establecer que quienes detentan la vocación de oferentes y aspiran resultar adjudicatarios, acrediten tener la capacidad de presentar un plan de calidad para la ejecución de un proyecto de esta naturaleza y envergadura”

Respecto a los otros señalamientos, indicaron que “la calificación no es subjetiva, por cuanto se entrega un puntaje de acuerdo con el cumplimiento de la información solicitada, en la medida de que cada proyecto es único y el plan de calidad debe estar diseñado conforme a su necesidad”

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EXIGENCIAS

La otra observación de las empresas que inicialmente estuvieron interesadas en el proyecto, pero que al final no participaron en la licitación, radicó en algunas exigencias. 

Una de ellas solicitó a la Gobernación permitir la acreditación de la experiencia específica hasta en tres contratos, “teniendo en cuenta que para el caso de la estructura metálica exigía la acreditación de por lo menos 1.000 toneladas de estructura, cuantía significativamente alta y que perjudicaría la pluralidad de los oferentes”.

Al respecto, la secretaria de Infraestructura del Cesar, Esther Mendoza, señaló que “es un requisito cuya exigencia está muy por debajo de las cantidades a ejecutar en el proyecto actual, sin embargo, la entidad luego de la apertura en aras de permitir una mayor participación de oferentes permitió que este requisito se acreditara con la sumatoria de estructura metálica y acero de refuerzo”

Al final, de la larga lista de empresas que mostraron interés y observaciones (CyG Ingeniería y Construcciones S.A.S, Grupo Titanium, Contein S.A.S., Alca Ingeniería S.A.S., Constructora Conconcreto, HB Estructuras Metálicas SAS., Constructora Colpatria S.A., Coninsa Ramón H S.A., A Construir S.A., Construgalaxia S.A.S., Hormigón Reforzado S.A.S., Constructora Yacaman Vivero S.A.S, SP Inmobiliaria S.A.S. y Constructora Novum S.A.S.) solo una presentó la propuesta formal. 

“Esas calificaciones de programas de seguridad, de planes de bioseguridad, calificaciones subjetivas, no objetivas, espantan contratantes… hace que no le llame la atención presentarse. Esa es la razón por la cual una obra de $139.000 millones que se pone a disposición de todos los constructores del país y el exterior llama a un solo oferente”, agregó un ingeniero experto en contratación.

 Y agregó: “Cuando leen el pliego encuentran que no da garantías suficientes para poder participar, porque de otra forma no encontraría un por qué para proyectos más pequeños en ciudades como Bucaramanga o Medellín se presentan de 60 a 70 oferentes y acá vemos solo uno. En el país hay varias empresas con capacidad para desarrollar este tipo de proyectos.  Pero la forma como me van a evaluar no ofrece garantías de objetividad y el mercado entiende ese mensaje y desiste”.  

Al final, el único proponente, y a quien fue adjudicado el contrato, obtuvo una calificación de 560 puntos sobre 1.000 posibles. Un puntaje regular. 

¿POR QUÉ UN PROPONENTE?

Ante la pregunta sobre el por qué un solo proponente, la Secretaría de Obras afirmó que la crisis económica provocada por el covid-19 pudo incidir en que muchas empresas no tuvieran las condiciones para cumplir las exigencias.

“Después de haber contado con la participación de aproximadamente 107 interesado registrados en el Secop, desconozco las razones por las cuales solo una empresa presentó oferta. Considero que la situación económica del país no ha sido ajena a los constructores y que condiciones del proyecto aprobado, tales como la imposibilidad de entregar anticipo, la firma de pago por avance de obra y la entrega de una obra de esta envergadura en un plazo récord de 24 meses exige conexiones técnicas y financieras que no todas las empresas pueden cumplirlas actualmente”, señaló Esther Mendoza, secretaria de Infraestructura del Cesar.

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Según la funcionaria, si se revisa el proceso de selección, “todos los cambios solicitados por los interesados fueron aceptados con el fin de permitir la mayor participación posible”

Superado el paso de la licitación, aún con polémica, tiene la inmensa responsabilidad el contratista de cumplirle a los cesarenses, no solo en el tiempo requerido, sino con un proyecto de calidad que vaya a la par con la millonaria inversión que hizo el gobierno departamental. Si es una inversión prioritaria o no, esa es otra discusión.

Lo que sí es seguro es que las autoridades del departamento, Gobernación y alcaldías, deben generar mayor confianza a los contratistas para atraer empresa a la región. Mientras sobre nuestras licitaciones públicas haya un manto de dudas no cumpliremos principios de la contratación como la pluralidad de oferentes.

Por: Redacción EL PILÓN