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Editorial - 27 febrero, 2010

Un nuevo panorama político

Un nuevo panorama político se abre para Colombia, a partir de ayer, luego de conocerse el histórico fallo de la Corte Constitucional que declara inconstitucional la ley 1354 de 2009, por medio de la cual se convocaba a un referendo que le habría posibilitado una segunda reelección al actual Presidente de la República, Álvaro  Uribe […]

Un nuevo panorama político se abre para Colombia, a partir de ayer, luego de conocerse el histórico fallo de la Corte Constitucional que declara inconstitucional la ley 1354 de 2009, por medio de la cual se convocaba a un referendo que le habría posibilitado una segunda reelección al actual Presidente de la República, Álvaro  Uribe Vélez.
El primer hecho concreto es que el gobierno de Uribe Vélez concluye el próximo 7 de agosto, cuando terminan los dos periodos para los cuales fue elegido y reelegido.
Este mensaje debe dar una señal clara a los aspirantes a sucederlo, algunos de los cuales estaban condicionando su participación a si Uribe aspiraría o no, pero también a quienes habían anunciado, desde hace tiempo, que seguirían en su aspiración con o sin Uribe en el escenario.
Ahora la pregunta es si la coalición uribista tiene la estrategia y la fuerza suficiente para sobrevivir a la gestión de su máximo líder. Y allí las cosas no están nada claras…
Aparentemente, el exministro de Defensa, y de Hacienda, el economista Juan Manuel Santos Calderón, hoy presidente del partido de la U, se perfila como uno los candidatos más cercanos a la Casa de Nariño; Santos ya está en la palestra y casualmente hoy de visita en Valledupar.
Pero también está otro de los más fieles seguidores de Uribe Vélez, el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias Leiva, precandidato conservador, quien en su lema de campaña habla de ser “el del presidente”, pero su imagen ha resultado resultó duramente afectada y cuestionada con el escándalo por el programa Agro Ingreso Seguro. Además, Arias Leiva tendría que ganar la consulta del Partido conservador en la cual tiene un rival de peso, que es la excanciller Noemí Sanín.
Sólo en las urnas se sabrá si el apoyo que la opinión le ha dado al Presidente en ejercicio se traslade a quien Uribe señale, de manera abierta o disimulada…
Lo más importante con el fallo de la Corte, reiteramos, es que se despeja el panorama político del país y arranca, ahora sí en firme, la campaña por la Presidencia de la República 2010- 2014.
Y están en el partidor una nómina de lujo de ciudadanos con la voluntad de suceder al actual mandatario. Además de los mencionados; por el partido liberal está el exministro de defensa, Rafael Pardo Rueda; por Cambio Radical el abogado y ex senador, Germán Vargas Lleras; por el Polo Democrático, Gustavo Petro y el candidato Sergio Fajardo, por el movimiento Compromiso Ciudadano con Colombia.
Con la decisión de la Corte, adicionalmente, toman mayor importancia las consultas que están pendientes para el próximo 14 de marzo, la del Partido Conservador, en la cual están en consideración los nombres de: Noemí Sanín, Andrés Felipe Arias, Álvaro Leyva Durán y José Galat; y la del partido verde donde están los ex alcaldes de Bogotá: Antanas Mokus, Luis Eduardo Garzón y Enrique Peñaloza Londoño. De estas consultas podría salir una figura con fuerza capaz de pasar a la segunda vuelta para enfrentarse con el Uribismo, en una fuerte coalición antiuribista.
De otra parte, hay que resaltar la actitud con la cual el Presidente de la República recibió el fallo de la Corte Constitucional, con acatamiento y respeto, y llamando a sus huestes a continuar con la política de seguridad democrático, su legado para la historia nacional.
Finalmente, el fallo habla bien de la Corte Constitucional, el resultado siete –dos demuestra una gran coincidencia de criterios en la inconveniencia de un referendo que habría podido facilitar una segunda reelección, un tercer mandato, en un hecho inequitativo para el resto de los aspirantes y que habría frustrado una renovación de la democracia colombiana. Este fallo, evidentemente, cambia el panorama político de Colombia y fortalece una democracia que aún mantiene muchas imperfecciones, pero que habría salido muy mal librada de haber sido otro el sentido del fallo.

Editorial
27 febrero, 2010

Un nuevo panorama político

Un nuevo panorama político se abre para Colombia, a partir de ayer, luego de conocerse el histórico fallo de la Corte Constitucional que declara inconstitucional la ley 1354 de 2009, por medio de la cual se convocaba a un referendo que le habría posibilitado una segunda reelección al actual Presidente de la República, Álvaro  Uribe […]


Un nuevo panorama político se abre para Colombia, a partir de ayer, luego de conocerse el histórico fallo de la Corte Constitucional que declara inconstitucional la ley 1354 de 2009, por medio de la cual se convocaba a un referendo que le habría posibilitado una segunda reelección al actual Presidente de la República, Álvaro  Uribe Vélez.
El primer hecho concreto es que el gobierno de Uribe Vélez concluye el próximo 7 de agosto, cuando terminan los dos periodos para los cuales fue elegido y reelegido.
Este mensaje debe dar una señal clara a los aspirantes a sucederlo, algunos de los cuales estaban condicionando su participación a si Uribe aspiraría o no, pero también a quienes habían anunciado, desde hace tiempo, que seguirían en su aspiración con o sin Uribe en el escenario.
Ahora la pregunta es si la coalición uribista tiene la estrategia y la fuerza suficiente para sobrevivir a la gestión de su máximo líder. Y allí las cosas no están nada claras…
Aparentemente, el exministro de Defensa, y de Hacienda, el economista Juan Manuel Santos Calderón, hoy presidente del partido de la U, se perfila como uno los candidatos más cercanos a la Casa de Nariño; Santos ya está en la palestra y casualmente hoy de visita en Valledupar.
Pero también está otro de los más fieles seguidores de Uribe Vélez, el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias Leiva, precandidato conservador, quien en su lema de campaña habla de ser “el del presidente”, pero su imagen ha resultado resultó duramente afectada y cuestionada con el escándalo por el programa Agro Ingreso Seguro. Además, Arias Leiva tendría que ganar la consulta del Partido conservador en la cual tiene un rival de peso, que es la excanciller Noemí Sanín.
Sólo en las urnas se sabrá si el apoyo que la opinión le ha dado al Presidente en ejercicio se traslade a quien Uribe señale, de manera abierta o disimulada…
Lo más importante con el fallo de la Corte, reiteramos, es que se despeja el panorama político del país y arranca, ahora sí en firme, la campaña por la Presidencia de la República 2010- 2014.
Y están en el partidor una nómina de lujo de ciudadanos con la voluntad de suceder al actual mandatario. Además de los mencionados; por el partido liberal está el exministro de defensa, Rafael Pardo Rueda; por Cambio Radical el abogado y ex senador, Germán Vargas Lleras; por el Polo Democrático, Gustavo Petro y el candidato Sergio Fajardo, por el movimiento Compromiso Ciudadano con Colombia.
Con la decisión de la Corte, adicionalmente, toman mayor importancia las consultas que están pendientes para el próximo 14 de marzo, la del Partido Conservador, en la cual están en consideración los nombres de: Noemí Sanín, Andrés Felipe Arias, Álvaro Leyva Durán y José Galat; y la del partido verde donde están los ex alcaldes de Bogotá: Antanas Mokus, Luis Eduardo Garzón y Enrique Peñaloza Londoño. De estas consultas podría salir una figura con fuerza capaz de pasar a la segunda vuelta para enfrentarse con el Uribismo, en una fuerte coalición antiuribista.
De otra parte, hay que resaltar la actitud con la cual el Presidente de la República recibió el fallo de la Corte Constitucional, con acatamiento y respeto, y llamando a sus huestes a continuar con la política de seguridad democrático, su legado para la historia nacional.
Finalmente, el fallo habla bien de la Corte Constitucional, el resultado siete –dos demuestra una gran coincidencia de criterios en la inconveniencia de un referendo que habría podido facilitar una segunda reelección, un tercer mandato, en un hecho inequitativo para el resto de los aspirantes y que habría frustrado una renovación de la democracia colombiana. Este fallo, evidentemente, cambia el panorama político de Colombia y fortalece una democracia que aún mantiene muchas imperfecciones, pero que habría salido muy mal librada de haber sido otro el sentido del fallo.