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Editorial - 5 agosto, 2022

Un laboratorio de café de talla mundial en Valledupar

Los ingresos de los productores de café están determinados por factores internos como son los costos de producción, la productividad y la calidad del café producido y adicionalmente por factores externos como son el precio internacional del café, las condiciones de oferta y demanda en el mercado...

Los ingresos de los productores de café están determinados por factores internos como son los costos de producción, la productividad y la calidad del café producido y adicionalmente por factores externos como son el precio internacional del café, las condiciones de oferta y demanda en el mercado.

Considerando los factores internos, la Federación Nacional de Cafetero, a través de la Gerencia Técnica y el Servicio de Extensión, viene trabajando continuamente para lograr una caficultura productiva, rentable y sostenible, en una tarea bien enfocada.

El proyecto del Sistema General de Regalías desarrollado por la Gobernación y la Federación ‘Desarrollo experimental para el mejoramiento de la competitividad del sector cafetero’ nace a partir de la necesidad de apoyar a los caficultores para hallar los precios máximos en virtud de la diferenciación de su producto, entiéndase calidad y gusto del consumidor. Actualmente en el mercado mundial del café, esa calidad del grano (relacionada con el aroma, sabor, cuerpo y acidez) y su consistencia, son los factores más decisivos para los clientes en el momento de la compra.

Los laboratorios de evaluación de calidad del café, son una herramienta para evaluar los diferentes parámetros del café producido por los caficultores, determinando atributos que permitan identificar la oferta de cafés potencialmente diferenciados por los cuales los clientes estén dispuesto a pagar un precio superior. Y de igual manera identificar los defectos de su bebida (análisis sensorial) de tal forma que el caficultor, desde su propio cultivo y cosecha, pueda realizar acciones para eliminarlos.

Es por esta razón que dentro de las actividades claves del proyecto se contó con la inauguración del primer laboratorio académico de calidad del café de la región, en la sede del Comité Cesar Guajira en Valledupar, donde un equipo de catadores certificados internacionalmente, con permanencia en la ciudad – que dejarán 12 catadores certificados-, contará con equipos que sirviéndose de metodologías de evaluación del grano determinarán las características sensoriales del café, defectos y atributos, indicando no sólo la calidad del producto sino que darán las bases para la clasificación comercial; también como indicadores para la focalización de las actividades educativas desarrolladas a los caficultores. Además, permite la identificación de zonas cafeteras con perfiles que potencialmente pueden ser valorados por nuevos nichos de mercado.

Un gran paso en una actividad bastante generadora de empleos, que por los precios actuales, ofrece al Cesar una venta de 20 millones de kilos de cafe pergamino seco, tan de buena calidad por rendimiento, que generará $ 400.000 millones anuales, que con el incremento de ‘ perfil de taza’ (la característica sensorial del consumidor a que apunta el nuevo laboratorio), podría aumentarse en un 20% por lo menos.