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Columnista - 13 abril, 2010

Triunfo Caribe, ¿y ahora qué?

BITÁCORA Por: Oscar Ariza D. Las elecciones del pasado 14 de Marzo marcaron la emergencia de una tendencia electoral que diseñó una nueva ruta política y democrática por donde inaplazablemente habrá que transitar. Golpes de opinión como el masivo respaldo al partido verde mediante la votación por la consulta interna para escoger su candidato presidencial, […]

BITÁCORA

Por: Oscar Ariza D.

Las elecciones del pasado 14 de Marzo marcaron la emergencia de una tendencia electoral que diseñó una nueva ruta política y democrática por donde inaplazablemente habrá que transitar. Golpes de opinión como el masivo respaldo al partido verde mediante la votación por la consulta interna para escoger su candidato presidencial, muestran la tendencia al cambio en las costumbres políticas del país.
Hoy el auge de la campaña presidencial de Antanas Mockus reafirma y da coherencia al primer acompañamiento de casi dos millones de votos en la consulta. El crecimiento vertiginoso que ha tenido la campaña hasta el punto de bautizarla como la ola verde, claramente proyecta la necesidad de cambios estructurales en la forma de hacer la política en Colombia sin que caer en los riesgos de polarización que tanto han afectado al país.
El surgimiento del partido verde como fuerza electoral nacional, contrasta con la desaparición de partidos como Alas,  que de ser una fuerza política representativa en el país en los últimos años, pasó al aniquilamiento total,  debido a los pocos resultados electorales a través de toda la geografía nacional, incluso en el departamento del Cesar de donde es originario. Esto muestra que cada vez más los colombianos legitiman o no las conductas políticas mediante el voto de opinión que castiga o premia según se considere.
La recuperación del  espacio político del partido conservador en lo que a electores se refiere es otro de las tendencias que marcaron estas elecciones, en circunstancias totalmente distintas a las del partido liberal que viene padeciendo desgaste que hoy se muestran en los votos obtenidos en las elecciones para el congreso y en la baja popularidad que refleja su candidato Rafael Pardo en las últimas encuestas que lo ubica en sitios antes insospechados para el partido liberal.
Quizás el hecho más relevante para nuestra realidad territorial, en nuestra pretensión de desarrollo regional, fue el excepcional resultado alcanzado en la consulta popular para la autonomía de la región Caribe  en la que más de dos y medio millones de votantes  le dijeron al país que requieren una región autónoma cuyas oportunidades se puedan igualar con las de otras regiones desarrolladas del territorio nacional. Así las cosas, el voto Caribe es el mandato más categórico que hemos tenido en toda la historia de nuestra región, pues se constituyó en un respaldo nacional contundente con la firme voluntad de reclamar la autonomía regional para promover el desarrollo económico, social y político del Caribe colombiano.
El golpe de opinión ya se dio, constituyéndose el voto Caribe en el fenómeno político que alcanzó a ser la segunda fuerza electoral del país después de los resultados del partido de la U, pero ¿cuál es el peso específico de esa intención que quedó depositada en la enorme votación del  14  de Marzo? ¿Qué es lo que los ocho gobernadores de los departamentos que integran el Caribe colombiano van a hacer para que el Gobierno Nacional tenga en cuenta la decisión del pueblo?
El gran debate que organizarán los gobernadores del Caribe con los candidatos presidenciales en la ciudad de Valledupar en el marco del Festival vallenato permitirá conocer cuál es el compromiso del futuro presidente(a) de Colombia frente a nuestra soberana decisión de querer superar de una vez por todas el rezago social, político y económico de más de doscientos años en que hemos estado sometidos por una clase dirigente centralista que pareciera ir en contravía del verdadero desarrollo de Colombia desde su Caribe.
Es menester entonces  reclamar que se respete la voluntad soberana del pueblo caribeño;  es necesario seguir insistiendo ante el gobierno nacional para no dejar morir esa decisión sin precedentes en el país, es imperativo movilizar a todos los actores de desarrollo de la región Caribe, a los empresarios, políticos, lideres culturales, académicos y activista para que fortalezcan la voz de la ancha garganta del pueblo que gritó oportunidades para nuestra región.
Es momento de mantener activa la idea de que es posible el  desarrollo de nuestro territorio, para que no quede la sensación nacional de que matamos el tigre y ahora le tenemos miedo al cuero.
[email protected]

Columnista
13 abril, 2010

Triunfo Caribe, ¿y ahora qué?

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Oscar Ariza Daza

BITÁCORA Por: Oscar Ariza D. Las elecciones del pasado 14 de Marzo marcaron la emergencia de una tendencia electoral que diseñó una nueva ruta política y democrática por donde inaplazablemente habrá que transitar. Golpes de opinión como el masivo respaldo al partido verde mediante la votación por la consulta interna para escoger su candidato presidencial, […]


BITÁCORA

Por: Oscar Ariza D.

Las elecciones del pasado 14 de Marzo marcaron la emergencia de una tendencia electoral que diseñó una nueva ruta política y democrática por donde inaplazablemente habrá que transitar. Golpes de opinión como el masivo respaldo al partido verde mediante la votación por la consulta interna para escoger su candidato presidencial, muestran la tendencia al cambio en las costumbres políticas del país.
Hoy el auge de la campaña presidencial de Antanas Mockus reafirma y da coherencia al primer acompañamiento de casi dos millones de votos en la consulta. El crecimiento vertiginoso que ha tenido la campaña hasta el punto de bautizarla como la ola verde, claramente proyecta la necesidad de cambios estructurales en la forma de hacer la política en Colombia sin que caer en los riesgos de polarización que tanto han afectado al país.
El surgimiento del partido verde como fuerza electoral nacional, contrasta con la desaparición de partidos como Alas,  que de ser una fuerza política representativa en el país en los últimos años, pasó al aniquilamiento total,  debido a los pocos resultados electorales a través de toda la geografía nacional, incluso en el departamento del Cesar de donde es originario. Esto muestra que cada vez más los colombianos legitiman o no las conductas políticas mediante el voto de opinión que castiga o premia según se considere.
La recuperación del  espacio político del partido conservador en lo que a electores se refiere es otro de las tendencias que marcaron estas elecciones, en circunstancias totalmente distintas a las del partido liberal que viene padeciendo desgaste que hoy se muestran en los votos obtenidos en las elecciones para el congreso y en la baja popularidad que refleja su candidato Rafael Pardo en las últimas encuestas que lo ubica en sitios antes insospechados para el partido liberal.
Quizás el hecho más relevante para nuestra realidad territorial, en nuestra pretensión de desarrollo regional, fue el excepcional resultado alcanzado en la consulta popular para la autonomía de la región Caribe  en la que más de dos y medio millones de votantes  le dijeron al país que requieren una región autónoma cuyas oportunidades se puedan igualar con las de otras regiones desarrolladas del territorio nacional. Así las cosas, el voto Caribe es el mandato más categórico que hemos tenido en toda la historia de nuestra región, pues se constituyó en un respaldo nacional contundente con la firme voluntad de reclamar la autonomía regional para promover el desarrollo económico, social y político del Caribe colombiano.
El golpe de opinión ya se dio, constituyéndose el voto Caribe en el fenómeno político que alcanzó a ser la segunda fuerza electoral del país después de los resultados del partido de la U, pero ¿cuál es el peso específico de esa intención que quedó depositada en la enorme votación del  14  de Marzo? ¿Qué es lo que los ocho gobernadores de los departamentos que integran el Caribe colombiano van a hacer para que el Gobierno Nacional tenga en cuenta la decisión del pueblo?
El gran debate que organizarán los gobernadores del Caribe con los candidatos presidenciales en la ciudad de Valledupar en el marco del Festival vallenato permitirá conocer cuál es el compromiso del futuro presidente(a) de Colombia frente a nuestra soberana decisión de querer superar de una vez por todas el rezago social, político y económico de más de doscientos años en que hemos estado sometidos por una clase dirigente centralista que pareciera ir en contravía del verdadero desarrollo de Colombia desde su Caribe.
Es menester entonces  reclamar que se respete la voluntad soberana del pueblo caribeño;  es necesario seguir insistiendo ante el gobierno nacional para no dejar morir esa decisión sin precedentes en el país, es imperativo movilizar a todos los actores de desarrollo de la región Caribe, a los empresarios, políticos, lideres culturales, académicos y activista para que fortalezcan la voz de la ancha garganta del pueblo que gritó oportunidades para nuestra región.
Es momento de mantener activa la idea de que es posible el  desarrollo de nuestro territorio, para que no quede la sensación nacional de que matamos el tigre y ahora le tenemos miedo al cuero.
[email protected]