Se vive nuevamente un momento glorioso al estar Colombia clasificada al Mundial de Fútbol y la canción sigue sonando como agradecimiento a este puñado de jugadores que con disciplina, unión y talento entregaron hasta el alma por un país que necesita de esta clase de alegrías, teniendo un balón al lado del corazón.
A lo largo de su carrera musical la vida de Diomedes estuvo ligada al deporte, pese a que no pudo disfrutar de un partido de fútbol con sus amigos debido a que desde muy temprana edad se dedicó a trabajar y perseguir su sueño: ser el más grande artista de la música vallenata.