El tiempo invertido confirma el peso de esta responsabilidad en las rutinas de los ciudadanos. Las mujeres cesarenses dedican 6 horas y 46 minutos cada día a sostener el hogar, mientras que los hombres apenas destinan 2 horas y 38 minutos.
El desequilibrio en la economía del cuidado se hace más evidente al observar los extremos de la medición ciudadana.