Aunque la discusión se ha centrado en el senador de la familia Gnecco, no es el único que está en riesgo si los partidos de arriba logran sumar más curules en el escrutinio.
Durante esta campaña, su candidatura avanzó en medio de atención mediática y judicial, ya que el actual congresista mantiene vigentes procesos penales en la Corte Suprema de Justicia.
En el 2026 buscaría su tercer periodo como senador de Colombia, aunque en este caso enfrenta algunos retos.
El 14 de mayo de 2019, el magistrado de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, Francisco Farfán, ordenó la interceptación de los teléfonos de ocho personas, cinco del clan Gnecco.