Un grupo de académicos, empresarios y líderes sociales firman una comunicación pública donde proponen un capítulo regional vinculante para cerrar las brechas históricas de pobreza y desigualdad en la periferia.
Fundesarrollo, Cesore y Atarraya presentan “Caribe 2030”, un compendio de propuestas que plantean acciones concretas en empleo, seguridad, pobreza, educación, salud, energía, infraestructura y sostenibilidad ambiental para transformar el futuro de una región donde vive más de una quinta parte de los colombianos.
Se requiere cerrar brechas urbano-rural y la brecha cemento-capital humano. Eso ojalá sea entendido por las autoridades regionales.
El analfabetismo, rezago educativo, barreras de acceso al cuidado de la primera infancia y hacinamiento crítico son los factores que mantienen en la pobreza a más de 247 mil cesarenses.
Para entender la pobreza multidimensional, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) indica que “la pobreza no solo es falta de ingresos”.
Entre 2019 y 2020 hubo un incremento de 0.6 puntos porcentuales en la tasa de incidencia de la pobreza multidimensional a nivel nacional. En ese sentido, aumentó 0.2 puntos porcentuales en las cabeceras y 2.6 puntos porcentuales en los centros poblados y rurales dispersos.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Dane, informó que para el 2020, en el Cesar el Índice de Pobreza Multidimensional, IPM, fue del 27,2 %
A través de un reciente estudio emitido por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, la pobreza municipal, privación por logro educativo, analfabetismo y la inasistencia escolar son algunas de las medidas que ubican a Uribia como uno de los más vulnerables en materia socioeconómica.