Además de Miguel Uribe, su familia y amigos, el cruel atentado golpeó directamente a los militantes del Centro Democrático. Por ejemplo, la diputada por ese partido en el Cesar, Claudia Margarita Zuleta, reconoce que, hoy, sumado al dolor, hay temor.
Decomiso de dinero, al parecer, para la compra de votos y capturas de personas que constreñían a los electores fueron algunos de los resultados de la Policía y Ejército.