Se terminó de construir el 20 de agosto de 1751 por el maestro Melchor de los Balles Saravia, como se inscribió en viga de madera visible en el salón principal.
La historia del Pueblito Vallenato, del auge turístico a la ruina, se cruza con el inminente decreto para cerrar el balneario Hurtado y redefinir el modelo de uso y disfrute del río Guatapurí.