En la esquina occidental de la Plaza Alfonso López de Valledupar, justo frente a la Iglesia de La Concepción, se conserva una de las casas coloniales más significativas de la ciudad. Construida el 20 de agosto de 1751, la casa está vinculada a las familias Pumarejo y Castro, de influencia económica, social y política en el antiguo Valle de Upar, con raíces que se remontan a José Domingo Pumarejo Daza y María Concepción Loperena Fernández de Castro, troncos familiares de varias ramas que posteriormente se expandieron por el Caribe.
En sus ventanas se leen las iniciales JDP, correspondientes al propietario que la conservó en su máximo esplendor durante el siglo XVIII. La había construido su padre, el teniente gobernador y corregidor español Juan Manuel Pumarejo y Casuso, quien, según el historiador Miguel Suárez Araméndiz, concentró las mayores relaciones de poder de la comarca a mediados del siglo.
Los Pumarejo fueron trascendiendo el ámbito del pequeño poblado y proyectándose en el escenario nacional. De esta línea surgieron figuras de relevancia en la historia política de Colombia, entre ellas el presidente de la República Alfonso López Pumarejo, hijo de la vallenata Rosario Pumarejo Cotes. Asimismo, su descendencia dio continuidad a esta presencia pública a través de su hijo, también presidente, Alfonso López Michelsen.











