La empresa afirmó que su objetivo no es reactivar la producción, sino cumplir las obligaciones ambientales derivadas de décadas de operación minera.
La suspensión de actividades solicitada por el Grupo Prodeco es de seis meses para la mina La Jagua y tres meses para la mina Calenturitas.
Esta solicitud está en análisis por parte de la Agencia Nacional de Minería, ANM, para evaluar el cumplimiento de los requisitos de ley.