El restaurante y la repostería no solo conquistaron El Pilón de Oro; sus platos se han hecho populares por la curiosidad de los comensales que quieren probar los mejores sabores. “La gente pregunta por el ganador”, expresaron.
Los jurados determinaron que los dos emprendimientos ganaron por el equilibrio de sabores, presentación, ingredientes autóctonos de sus productos y otras cualidades.