Una factura de $175.000 podría acercarse a los $227.300 bajo el escenario analizado por Russell Bedford.
En la región específicamente, debemos cambiar el discurso de la crisis hacia uno de oportunidad y posibilidad, construyendo juntos una nueva realidad que permita aprovechar el potencial económico del Caribe.
El gerente recordó que, a medida que aumenta el consumo también aumenta el costo de la tarifa, pues el Gobierno nacional subsidia máximo 173 kWh. El excedente se paga a precios del kilovatio pleno.