Los representantes legales del colegio SionKids Preeschool, aseguraron que ofrecieron prestarle acompañamiento psicológico a los padres afectados, pero los acudientes no lo aceptaron.
Niños de entre tres y cuatro años de edad fueron víctimas de docentes que presuntamente los agredían físicamente y los encerraban en un “cuarto oscuro” cuando “se portaban mal”.