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Cómo debe ser el censo de árboles en Valledupar: lecciones del modelo de Cali

Un censo técnico del arbolado urbano, como el que Cali aplicó a más de 380.000 árboles, permitiría a Valledupar saber cuántos individuos tiene, en qué estado están y cómo planear su manejo a corto, mediano y largo plazo.​

Cómo debe ser el censo de árboles en Valledupar: lecciones del modelo de Cali

Cómo debe ser el censo de árboles en Valledupar: lecciones del modelo de Cali

Por: Katlin

@el_pilon

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El Noveno Foro del Árbol “Arbolado urbano y sus riesgos”, organizado por EL PILÓN con el patrocinio de Drummond LTD., Afinia, Corpocesar y Valledupar Ciudad Verde, dejó un mensaje contundente para Valledupar: antes de hablar de podas, talas o riesgos, la ciudad necesita saber cuántos árboles tiene, dónde están y en qué estado se encuentran. Ese es el punto de partida de un verdadero plan de manejo, y el ejemplo más cercano está en Cali, donde un censo técnico permitió inventariar más de 380.000 individuos y traducir sus beneficios ambientales en cifras concretas.​

“El arbolado urbano es patrimonio viviente de las ciudades; lo que no conocemos, no lo valoramos ni lo protegemos”, planteó el ingeniero agrícola y magíster en Ciencias Ambientales Jairo Rosero Narváez, considerado una autoridad en silvicultura urbana por haber dirigido los censos arbóreos más importantes del suroccidente colombiano, especialmente en Cali.​ 

Rosero recordó que en Valledupar se habla de 60.000, 70.000 u 80.000 árboles, pero sin una cifra cierta ni un diagnóstico de cuántos están enfermos, mal ubicados o en riesgo. “Aquí es importante primero saber qué es lo que tenemos. Si no sabemos cuántos árboles tenemos, qué especies son y qué nos producen, es muy difícil tomar decisiones”, enfatizó.​

El formulario: la “columna vertebral” del censo

El especialista explicó que el gran salto entre el censo de Cali de 2015 y el de 2023–2024 fue pasar de formatos improvisados en papel a un formulario técnico, diseñado variable por variable. “Antes recogíamos formularios de Nueva York, Buenos Aires, Bogotá y los copiábamos; hoy definimos cada variable: para qué sirve, cómo se mide, en qué unidad y dónde se almacenan los datos. Esa parte es clave”, dijo.​

En Cali, el último censo aplicó un mismo formulario a 382.021 individuos entre árboles, arbustos y palmas, recopilando información sobre: Identificación y georreferenciación (código único, latitud, longitud). Nombre común, nombre científico, familia y género, con apoyo de biólogos, debido a los cambios recientes en taxonomía.​ Tasometría: diámetro, altura, ancho de copa y exposición a la luz, con unidades estandarizadas para lograr una base homogénea. Estado fitosanitario y tipo de afectaciones (mecánicas, biológicas, antrópicas o generales) localizadas en raíces, tronco o copa.​ Vulnerabilidad (a quién podría afectar la caída del árbol: personas, vehículos, construcciones, redes aéreas) y recomendaciones de intervención (poda sanitaria, poda de realce, tala y justificación de esta).​

“Es fundamental aprovechar al ingeniero forestal que está frente al árbol. Si recomienda erradicarlo, debe dejar claro si es por riesgo alto, por inclinación del fuste, por hueco interno u otra causa; eso después se refleja en el modelo de datos y en las decisiones de ciudad”, explicó.​

Un sistema de información, la “historia clínica” de cada árbol

El volumen de información recogida en Cali obligó a pensar más allá de una hoja de cálculo. “Almacenamos más de 70 millones de datos; eso exige una base robusta y un sistema de información geográfica que nos permita ver cada árbol en el mapa, saber qué se le ha hecho y qué se le debe hacer”, señaló Rosero.​

La propuesta, que podría replicarse en Valledupar, es que cada árbol tenga una especie de “historia clínica”: Registro de cada intervención (poda, fertilización, tala, tratamiento fitosanitario) con fecha, responsable y tipo de acción. Posibilidad de corregir identificaciones erradas, apoyándose en fotografías y revisión posterior de campo. Cruces estadísticos para identificar especies y zonas con mayor riesgo, y comunas con déficit de arbolado.​

“Con esta información pudimos construir boletines por comuna, donde cualquier persona entiende cuántos árboles hay, cuántas especies, qué porcentaje son nativas y en qué barrios hay más déficit”, comentó, mostrando que en Cali se encontraron 482 taxones, de los cuales el 41% son nativos, y una densidad promedio de 26,8 árboles por hectárea.​

De los datos a las decisiones: planes, manuales y servicios ecosistémicos

El censo, insistió Rosero, no es un fin en sí mismo. A partir de esos datos Cali construyó su Plan de Silvicultura Urbana, que define qué se hará con el arbolado a corto, mediano y largo plazo, y un Manual de Silvicultura Urbana que detalla cómo podar, plantar, talar y manejar técnicamente los árboles en zona urbana.​

Con apoyo del software i-Tree, el equipo calculó los servicios ecosistémicos del arbolado caleño: almacenamiento de dióxido de carbono, secuestro anual de CO₂, producción de oxígeno, escurrimiento evitado y eliminación de contaminantes, llevados a valor económico de sustitución.​ 

“El arbolado de Cali almacena alrededor de 84.600 toneladas de CO₂ y, si quisiéramos reemplazarlo en las mismas condiciones, costaría unos 2,1 billones de pesos. Solo un samán grande puede costar el equivalente a 20 millones de pesos, y una ceiba madura cerca de 30 millones”, ejemplificó.​

La matriz de riesgo y las tomografías, además, permitieron identificar algunos miles de individuos en riesgo alto y especies problemáticas en ciertos emplazamientos. “Lo primero es sacar los árboles secos o muertos de zonas urbanas, porque son riesgo alto sin discusión. Luego, con la matriz y verificaciones en campo, se priorizan los que combinan afectaciones internas y alta vulnerabilidad”, explicó.​

En el caso de Valledupar, el mensaje final fue directo: “Ustedes están dando un paso importante con Valledupar Ciudad Verde y este foro. Pero el censo debe ser técnico, georreferenciado y con un sistema de información que convierta cada árbol en un dato útil para planear la ciudad”.

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