En Agustín Codazzi, Cesar, el trabajo de una lideresa local se ha consolidado como un apoyo clave para las mujeres y familias que enfrentan las secuelas del conflicto armado, especialmente la desaparición de sus seres queridos. Se trata de Elcy, una mujer negra, nacida en este municipio al pie de la Serranía del Perijá, que desde hace más de dos décadas acompaña a víctimas, en su mayoría mujeres, en procesos de escucha, organización y exigencia de derechos.
El trabajo de Elcy comenzó en espacios cotidianos: patios de casas, reuniones pequeñas y conversaciones entre vecinas que necesitaban hablar del miedo y de las violencias vividas. Con el tiempo, decidió dedicar su vida a acompañar a otras mujeres que han sufrido diferentes formas de violencia en el marco del conflicto armado, incluida la violencia sexual.
Su labor se ha centrado en escuchar sin juzgar, orientar sin imponer y generar confianza para que madres, hijas, hermanas y otras familiares de víctimas puedan compartir lo que durante años callaron. Ese liderazgo comunitario la llevó a impulsar procesos organizativos, jornadas de documentación de casos y espacios de acompañamiento para víctimas en Codazzi y otros municipios de la región.










