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General - 17 septiembre, 2021

Sin agua potable y sin alimentos, estudio revela situación de los niños wayú

La Encuesta Nacional de Situación Nutricional realizada en 2015 muestra que los niños, niñas y adolescentes indígenas en Colombia se encuentran entre los más afectados en las cifras de desnutrición aguda y de delgadez.

Foto de referencia.
Foto de referencia.

La Guajira es uno de los departamentos de Colombia con mayores índices de pobreza y desigualdad.  Su población, en su mayoría indígenas de la comunidad wayú,  durante años ha enfrentado la falta de servicios básicos necesarios para sobrevivir. Poco se conoce sobre la realidad que se vive en los territorios más dispersos del municipio de Uribia, donde los más afectados son los niños y niñas wayú de la Alta y Media Guajira, que viven en condiciones precarias por la escasez de agua potable y alimentos.

Según un estudio de DeJusticia, partiendo de un análisis cualitativo de trabajo en el territorio, se realizó una investigación la cual se enfocó principalmente en los entornos escolares de los niños y niñas wayú, ya que ese es el lugar donde los infantes  reciben gran parte de los alimentos del día y adquieren hábitos alimentarios.

Las cifras y estadísticas que dio a conocer el Dane en el Censo Nacional de Población y Vivienda que se llevó a cabo en el año 2018, revelaron que en La Guajira, puntualmente Uribía es el municipio con mayor desigualdad de Colombia, ya que presenta la pobreza multidimensional más alta del país, con un 92,2 % de su población en esa condición, donde más del 80 % de los habitantes de esa zona vive en hogares sin acceso a fuentes de agua mejorada, sin eliminación de excretas y con un material inadecuado de pisos.

En cuanto  a las necesidades básicas insatisfechas, según el Dane, el 60 % de la población de Uribia vive en hacinamiento y se encuentra en situación de miseria. Está muy marcada la carencia de servicios públicos como el acueducto, el alcantarillado, el gas natural, la recolección de basuras y el acceso a internet, pues solo alcanza a llegar al 5 % de los hogares del municipio. Cabe recordar que en el año 2015 a causa de esta situación la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ordenó medidas cautelares y la Corte Constitucional declaró un Estado de Cosas Inconstitucional en 2017.

Por otro lado, la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, ENSIN, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, realizada en 2015, muestra que los niños, niñas y adolescentes indígenas en Colombia se encuentran entre los más afectados en las cifras de desnutrición aguda y de delgadez, así como las personas en mayor situación de pobreza.

Por eso, esta investigación aborda la posible relación entre la desigualdad económico-geográfica y el acceso a agua y alimentos de calidad en los ambientes escolares de Uribia y hace parte de la serie Derechos Humanos para la Igualdad, que promueve Dejusticia. Además, busca dar a conocer cómo la desigualdad socioeconómica, es decir, la distribución geográfica de la pobreza en una relación de centro-periferia, se relaciona con las condiciones tienen poblaciones altamente vulnerables y marginalizadas, como los niños y niñas wayú en la alta Guajira.

Por Stefanny Lobo

General
17 septiembre, 2021

Sin agua potable y sin alimentos, estudio revela situación de los niños wayú

La Encuesta Nacional de Situación Nutricional realizada en 2015 muestra que los niños, niñas y adolescentes indígenas en Colombia se encuentran entre los más afectados en las cifras de desnutrición aguda y de delgadez.


Foto de referencia.
Foto de referencia.

La Guajira es uno de los departamentos de Colombia con mayores índices de pobreza y desigualdad.  Su población, en su mayoría indígenas de la comunidad wayú,  durante años ha enfrentado la falta de servicios básicos necesarios para sobrevivir. Poco se conoce sobre la realidad que se vive en los territorios más dispersos del municipio de Uribia, donde los más afectados son los niños y niñas wayú de la Alta y Media Guajira, que viven en condiciones precarias por la escasez de agua potable y alimentos.

Según un estudio de DeJusticia, partiendo de un análisis cualitativo de trabajo en el territorio, se realizó una investigación la cual se enfocó principalmente en los entornos escolares de los niños y niñas wayú, ya que ese es el lugar donde los infantes  reciben gran parte de los alimentos del día y adquieren hábitos alimentarios.

Las cifras y estadísticas que dio a conocer el Dane en el Censo Nacional de Población y Vivienda que se llevó a cabo en el año 2018, revelaron que en La Guajira, puntualmente Uribía es el municipio con mayor desigualdad de Colombia, ya que presenta la pobreza multidimensional más alta del país, con un 92,2 % de su población en esa condición, donde más del 80 % de los habitantes de esa zona vive en hogares sin acceso a fuentes de agua mejorada, sin eliminación de excretas y con un material inadecuado de pisos.

En cuanto  a las necesidades básicas insatisfechas, según el Dane, el 60 % de la población de Uribia vive en hacinamiento y se encuentra en situación de miseria. Está muy marcada la carencia de servicios públicos como el acueducto, el alcantarillado, el gas natural, la recolección de basuras y el acceso a internet, pues solo alcanza a llegar al 5 % de los hogares del municipio. Cabe recordar que en el año 2015 a causa de esta situación la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ordenó medidas cautelares y la Corte Constitucional declaró un Estado de Cosas Inconstitucional en 2017.

Por otro lado, la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, ENSIN, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, realizada en 2015, muestra que los niños, niñas y adolescentes indígenas en Colombia se encuentran entre los más afectados en las cifras de desnutrición aguda y de delgadez, así como las personas en mayor situación de pobreza.

Por eso, esta investigación aborda la posible relación entre la desigualdad económico-geográfica y el acceso a agua y alimentos de calidad en los ambientes escolares de Uribia y hace parte de la serie Derechos Humanos para la Igualdad, que promueve Dejusticia. Además, busca dar a conocer cómo la desigualdad socioeconómica, es decir, la distribución geográfica de la pobreza en una relación de centro-periferia, se relaciona con las condiciones tienen poblaciones altamente vulnerables y marginalizadas, como los niños y niñas wayú en la alta Guajira.

Por Stefanny Lobo