Desde sus inicios el coronavirus ha afectado la salud mental de muchas personas sin distinción de raza, edad, estrato social e incluso profesión. Se han creado a partir del confinamiento obligatorio y la emergencia sanitaria, factores emocionales, sociales y psicológicos que han incrementado la tendencia al suicidio.
La crisis que ha traído consigo la nueva normalidad ha aumentado el número de personas que han tomado la fatídica decisión de acabar con sus vidas en el departamento del Cesar. En lo transcurrido del 2021 se notificaron 25 casos de autoeliminaciones, según la Secretaría de Salud Departamental, de los cuales 11 tuvieron lugar en Valledupar.
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