REDACCIÓN/ EL PILÓN
Diariamente en los dispensarios de medicamentos de Valledupar y otros municipios del Cesar pueden observarse largas filas de personas esperando a ser atendidas y que la droga recetada por el médico sea entregada y poder cumplir el tratamiento.
Algunos de estos medicamentos no necesitan autorización y otros sí por parte de la Empresa Prestadora de Salud al ciudadano. En este punto es que aparece ‘el cuello de botella’, ya que una de las dificultades que tienen los pacientes, es la orden de la EPS para poder retirar los remedios.











