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Columnista - 23 agosto, 2013

Ruperto, el campeón de los vallenatos

No es muy frecuente en cualquier tipo de competencia que el favoritismo y prestigio de algún aquilatado contendor ruede por el suelo ante la inesperada arremetida de un novato que contra todos los pronósticos apabulle y destrone soberanos y vacas sagradas

Boton Wpp

Por Julio Oñate Martínez

No es muy frecuente en cualquier tipo de competencia que el favoritismo y prestigio de algún aquilatado contendor ruede por el suelo ante la inesperada arremetida de un novato que contra todos los pronósticos apabulle y destrone soberanos y vacas sagradas.

Son casos que han tenido tanta resonancia que es muy fácil recordar algunos:

En el año 1964 solo con veintidós años de edad y con apuestas de 6 a 4 en contra Mohamed Ali le ganó el titulo mundial de los pesos pesados por knockaut fulminante al curtido y terrible Sonny Liston que ya ajustaba sus treinta y dos ruedas.

Mas adelante en 1986 una desconocida mole de potencia y músculos llamada Mike Tyson, con el ímpetu de sus veinte años le arrebató la corona de todos los pesos al súper favorito Trevor Barbick que ya rondaba la edad de Jesucristo.

Aquí en nuestro patio, ya en el campo folclórico hemos presenciado la caída de dos colosos del acordeón a manos de un par de jovenzuelos que con un perfil mucho mas bajo, a punta de bajo y pitos frenaron la fulgurante carrera de dos ídolos populares.

Estupefactos quedamos todos cuando en el Festival Vallenato de 1991 Julián Rojas, todavía con la leche en los dientes, derrotó en forma inobjetable al grandioso “conejo del acordeón”, Juancho Rois y posteriormente en 1996 un pollito aun emplumando con una sorprendente inspiración le ganó a Alfredo Gutiérrez, el papá de los acordeoneros, increíble pero cierto.

En las concentraciones gallísticas encontramos episodios de gran trascendencia que los medios de comunicación comentaron en todo el país como aquella millonaria pelea que “La Mecedora”, el invencible gallo del gran Enriquito Orozco y Doña Ezequiela Peláez perdió con “La Amistad”, un discreto plumífero de la cuerda sabanera.

En otro escenario, muy vallenato por cierto como fue la reciente Feria Ganadera de Valledupar la competencia mas importante de ganado Brahman fue ganada de forma contundente por Ruperto un toro joven engendrado, criado y formado por los hermanos Oñate Castro en su Finca Jamaica en cercanías de esta ciudad , con el registro de Ganadería Bizantina.

Pesando 730 kilos con solo 18 meses de edad Ruperto apabulló al ejemplar de 32 meses Cadiz Woodson Boone, campeón de campeones en la pasada feria Agro Expo en Bogotá propiedad del hierro Puentes Patiño y en la misma competencia dejó en la cuneta al “Campeón Ternero” de la reciente Feria de Bucaramanga, que le había dado brillo a la prestigiosa marca vallenata A.V. El triunfo.

Pero Ruperto no es ningún aparecido ni fruto de un golpe de suerte, pues su padre fue “Mosley Manso” uno de los reproductores élite del famoso Hudgins Ranch de los Estados Unidos. Nació por fertilización invitro en la vaca Campeona 103 tan vallenata como El Pilón o el Guatapuri.

La cinta tricolor de Ruperto pone en evidencia los adelantos genéticos de la ganadería cesarense y nos augura un futuro promisorio en estos tiempos del TLC.

 

Columnista
23 agosto, 2013

Ruperto, el campeón de los vallenatos

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Julio C. Oñate M.

No es muy frecuente en cualquier tipo de competencia que el favoritismo y prestigio de algún aquilatado contendor ruede por el suelo ante la inesperada arremetida de un novato que contra todos los pronósticos apabulle y destrone soberanos y vacas sagradas


Por Julio Oñate Martínez

No es muy frecuente en cualquier tipo de competencia que el favoritismo y prestigio de algún aquilatado contendor ruede por el suelo ante la inesperada arremetida de un novato que contra todos los pronósticos apabulle y destrone soberanos y vacas sagradas.

Son casos que han tenido tanta resonancia que es muy fácil recordar algunos:

En el año 1964 solo con veintidós años de edad y con apuestas de 6 a 4 en contra Mohamed Ali le ganó el titulo mundial de los pesos pesados por knockaut fulminante al curtido y terrible Sonny Liston que ya ajustaba sus treinta y dos ruedas.

Mas adelante en 1986 una desconocida mole de potencia y músculos llamada Mike Tyson, con el ímpetu de sus veinte años le arrebató la corona de todos los pesos al súper favorito Trevor Barbick que ya rondaba la edad de Jesucristo.

Aquí en nuestro patio, ya en el campo folclórico hemos presenciado la caída de dos colosos del acordeón a manos de un par de jovenzuelos que con un perfil mucho mas bajo, a punta de bajo y pitos frenaron la fulgurante carrera de dos ídolos populares.

Estupefactos quedamos todos cuando en el Festival Vallenato de 1991 Julián Rojas, todavía con la leche en los dientes, derrotó en forma inobjetable al grandioso “conejo del acordeón”, Juancho Rois y posteriormente en 1996 un pollito aun emplumando con una sorprendente inspiración le ganó a Alfredo Gutiérrez, el papá de los acordeoneros, increíble pero cierto.

En las concentraciones gallísticas encontramos episodios de gran trascendencia que los medios de comunicación comentaron en todo el país como aquella millonaria pelea que “La Mecedora”, el invencible gallo del gran Enriquito Orozco y Doña Ezequiela Peláez perdió con “La Amistad”, un discreto plumífero de la cuerda sabanera.

En otro escenario, muy vallenato por cierto como fue la reciente Feria Ganadera de Valledupar la competencia mas importante de ganado Brahman fue ganada de forma contundente por Ruperto un toro joven engendrado, criado y formado por los hermanos Oñate Castro en su Finca Jamaica en cercanías de esta ciudad , con el registro de Ganadería Bizantina.

Pesando 730 kilos con solo 18 meses de edad Ruperto apabulló al ejemplar de 32 meses Cadiz Woodson Boone, campeón de campeones en la pasada feria Agro Expo en Bogotá propiedad del hierro Puentes Patiño y en la misma competencia dejó en la cuneta al “Campeón Ternero” de la reciente Feria de Bucaramanga, que le había dado brillo a la prestigiosa marca vallenata A.V. El triunfo.

Pero Ruperto no es ningún aparecido ni fruto de un golpe de suerte, pues su padre fue “Mosley Manso” uno de los reproductores élite del famoso Hudgins Ranch de los Estados Unidos. Nació por fertilización invitro en la vaca Campeona 103 tan vallenata como El Pilón o el Guatapuri.

La cinta tricolor de Ruperto pone en evidencia los adelantos genéticos de la ganadería cesarense y nos augura un futuro promisorio en estos tiempos del TLC.