El fervor religioso se apoderó de Valledupar el domingo 29 de marzo con el comienzo de la Semana Santa. Esta fecha marcó el Domingo de Ramos, una conmemoración clave en el calendario litúrgico católico, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a la ciudad de Jerusalén.
La jornada de los fieles católicos de Valledupar comenzó al amanecer, con un momento significativo a las 8 a. m.: la tradicional procesión. El punto de encuentro fue la iglesia Nuestra Señora del Rosario para dar inicio a la tradicional procesión con destino a la parroquia Inmaculada Concepción.
La procesión recorrió las calles del centro histórico; los fieles, portando sus ramos, acompañaron la imagen de Jesucristo en su entrada a Jerusalén en un ambiente de alabanzas y cánticos religiosos.
La actividad finalizó con una eucaristía en la parroquia Inmaculada Concepción, oficiada por monseñor Óscar José Vélez Isaza, obispo de la Diócesis de Valledupar. El punto final de la celebración matutina fue la bendición de los ramos, un acto que unió a la comunidad católica y a los asistentes, desde los más jóvenes hasta los mayores.
“Podemos decir que nos unimos a lo que fue esta última etapa de la acción santífica de Cristo, con la cual culminó lo que había realizado a lo largo de su vida; porque toda la vida del Señor fue salvífica para nosotros… Los invito a reflexionar sobre este día Domingo de Ramos”, contó monseñor Óscar José Vélez Isaza a los feligreses presentes.
La jornada de fe continuará el Lunes Santo, de crucial importancia en Valledupar al tratarse del día del Santo Ecce Homo, santo patrono de la ciudad, que será enaltecido por toda la ciudadanía.







