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Columnista - 14 junio, 2013

Reflexiones a un amigo

Yo no soy tan optimista como mi buen amigo y columnista de El Pilón Ricardo Gutiérrez Gutiérrez, respecto a la Administración de Freddys, soy escéptico sin llegar al pesimismo y me preocupa, porque con entusiasmo y decisión colaboré con mi voto para elegirlo

José M. Aponte Martínez

Yo no soy tan optimista como mi buen amigo y columnista de El Pilón Ricardo Gutiérrez Gutiérrez, respecto a la Administración de Freddys, soy escéptico sin llegar al pesimismo y me preocupa, porque con entusiasmo y decisión colaboré con mi voto para elegirlo, pero también me puse al frente de la campaña de mi hijo José Manuel para el Concejo, que no salió, pero que lo ayudó, no solamente con su voto, sino con muchos, con seguridad con más de 500 que es bastante, pero tuvimos la satisfacción de lograr “El Gordo” sacando a Freddys y hasta el sol de hoy no nos hemos comido la primera chocolatina fina y cara y apenas gozamos de un arrancamuelita de las que venden en las chacitas callejeras a 3 x 200 y nos las quieren quitar sin ninguna razón.

Eso Alcalde no es justo, de usted esperamos con la paciencia de Job muchas cosas, pero el tiempo ese que no para ni perdona pasa rápido y ya van 18 meses y hay un run –run no generalizado, pero sí grande sobre su gestión nada halagador, pero todavía Alcalde usted tiene amigos que lo defendemos, pero los argumentos se agotan y cada vez su gente está más desorientada esperando las obras y que remplace a los niñitos inexpertos que lo rodean por personas capaces y duchos en la cosa pública, que lo ayuden a lucirse; esperamos que se reúna no con sus Asesores que parecen la mayoría que no saben siquiera donde están parados, sino con sus amigos de siempre, pues oigo decir que solamente oye y atiende a los poderosos que cada vez que llegan lo hacen con una hoja de vida en la mano de algún pariente, que quiere comenzar su vida pública pero por lo alto, aunque sus conocimientos en administración pública estén en cero.

Eso es lo que se estila ahora, especialmente en el ejecutivo y en el legislativo, donde hay nenes que llegan a él sin saber lo que es una Ley, una Ordenanza o un Acuerdo, pues comenzaron por donde se terminaba antes  y una vez que llegan hay que reelegirlos porque aumentaron en forma asombrosa su capital y si la primera vez enredaron y enculebraron a sus papitos, ahora no, “porque ya pagué mis deudas y para el próximo debate tengo ahí oyendo el cuento 5000 paquetes de los grandes” fuera de haciendas llenas de vacas y novillos, casas suntuosas, mujeres a tutiplén y finos carros a su disposición.

Me alejé de Freddys: Alcalde le repito, el run run de inconformidad es grande y somos bastantes también los que lo defendemos y usted tiene que hundir la chancleta a fondo para no estrellarse y poder salir del abismo, reúnase con sus amigos, pero aquellos que le van a decir la verdad, los que ven lo bueno y también lo malo y no con los lambones y aprovechados de siempre que solamente ven un bien exagerado, que le dicen que usted es un genio y que como va saldrá con la fama del mejor Alcalde que ha tenido El Valle. Le están diciendo mentiras, fíjese que usted figuró de primero hace unos meses y me dicen que bajó al décimo y ahora está de quinto; ¿ha analizado usted el por qué de este vaivén?. 

En la próxima columna analizaré lo de la Ley 550, de quiebra o de salvación, yo creo que de lo último.

Columnista
14 junio, 2013

Reflexiones a un amigo

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
José M. Aponte Martínez

Yo no soy tan optimista como mi buen amigo y columnista de El Pilón Ricardo Gutiérrez Gutiérrez, respecto a la Administración de Freddys, soy escéptico sin llegar al pesimismo y me preocupa, porque con entusiasmo y decisión colaboré con mi voto para elegirlo


José M. Aponte Martínez

Yo no soy tan optimista como mi buen amigo y columnista de El Pilón Ricardo Gutiérrez Gutiérrez, respecto a la Administración de Freddys, soy escéptico sin llegar al pesimismo y me preocupa, porque con entusiasmo y decisión colaboré con mi voto para elegirlo, pero también me puse al frente de la campaña de mi hijo José Manuel para el Concejo, que no salió, pero que lo ayudó, no solamente con su voto, sino con muchos, con seguridad con más de 500 que es bastante, pero tuvimos la satisfacción de lograr “El Gordo” sacando a Freddys y hasta el sol de hoy no nos hemos comido la primera chocolatina fina y cara y apenas gozamos de un arrancamuelita de las que venden en las chacitas callejeras a 3 x 200 y nos las quieren quitar sin ninguna razón.

Eso Alcalde no es justo, de usted esperamos con la paciencia de Job muchas cosas, pero el tiempo ese que no para ni perdona pasa rápido y ya van 18 meses y hay un run –run no generalizado, pero sí grande sobre su gestión nada halagador, pero todavía Alcalde usted tiene amigos que lo defendemos, pero los argumentos se agotan y cada vez su gente está más desorientada esperando las obras y que remplace a los niñitos inexpertos que lo rodean por personas capaces y duchos en la cosa pública, que lo ayuden a lucirse; esperamos que se reúna no con sus Asesores que parecen la mayoría que no saben siquiera donde están parados, sino con sus amigos de siempre, pues oigo decir que solamente oye y atiende a los poderosos que cada vez que llegan lo hacen con una hoja de vida en la mano de algún pariente, que quiere comenzar su vida pública pero por lo alto, aunque sus conocimientos en administración pública estén en cero.

Eso es lo que se estila ahora, especialmente en el ejecutivo y en el legislativo, donde hay nenes que llegan a él sin saber lo que es una Ley, una Ordenanza o un Acuerdo, pues comenzaron por donde se terminaba antes  y una vez que llegan hay que reelegirlos porque aumentaron en forma asombrosa su capital y si la primera vez enredaron y enculebraron a sus papitos, ahora no, “porque ya pagué mis deudas y para el próximo debate tengo ahí oyendo el cuento 5000 paquetes de los grandes” fuera de haciendas llenas de vacas y novillos, casas suntuosas, mujeres a tutiplén y finos carros a su disposición.

Me alejé de Freddys: Alcalde le repito, el run run de inconformidad es grande y somos bastantes también los que lo defendemos y usted tiene que hundir la chancleta a fondo para no estrellarse y poder salir del abismo, reúnase con sus amigos, pero aquellos que le van a decir la verdad, los que ven lo bueno y también lo malo y no con los lambones y aprovechados de siempre que solamente ven un bien exagerado, que le dicen que usted es un genio y que como va saldrá con la fama del mejor Alcalde que ha tenido El Valle. Le están diciendo mentiras, fíjese que usted figuró de primero hace unos meses y me dicen que bajó al décimo y ahora está de quinto; ¿ha analizado usted el por qué de este vaivén?. 

En la próxima columna analizaré lo de la Ley 550, de quiebra o de salvación, yo creo que de lo último.