Desde ayer miércoles, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valledupar no cuenta con representación legal. El comandante Oscar Lúquez permaneció en el cargo durante 10 años y el pasado martes 4 de diciembre culminó su periodo.
Además del comandante, subcomandantes y dignatarios del cuerpo bomberil cumplieron su tiempo. Aunque la norma que rige al organismo de socorro señala que las elecciones para reemplazar los funcionarios salientes se deben preparar dos meses antes de la fecha de salida, las aparentes luchas internas y divisiones dilataron la elección del nuevo comandante y dignatarios que debían entrar en vigencia a partir del vencimiento de la antigua directiva.
Además de su papel como representante legal, el comandante es el encargado de dar las autorizaciones para el pago de salarios y suministro de herramientas. Por eso, ante el vacío administrativo los bomberos expresan preocupación por el impago de salarios y la inmovilidad ante cualquier emergencia. “Hoy nos movemos porque los carros quedaron cargados de combustible, pero el día que se acaben, ¿cómo lo vamos a conseguir sino hay un gerente encargado de autorizar los contratos?”, aseguró Mary Mestre, bombera del municipio.










