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Columnista - 11 marzo, 2010

Por quienes no votar y por quienes podría hacerse

Por: Luis Napoleón de Armas P. El próximo 14 de marzo se realizarán las elecciones para Congreso de la República que, según Transparencia Internacional, es la entidad más corrupta del país. Tenemos la oportunidad de hacerle una reingeniería al Legislativo, pero la renovación no es muy halagüeña porque todos están blindados.  No soy un gurú […]

Por: Luis Napoleón de Armas P.
El próximo 14 de marzo se realizarán las elecciones para Congreso de la República que, según Transparencia Internacional, es la entidad más corrupta del país. Tenemos la oportunidad de hacerle una reingeniería al Legislativo, pero la renovación no es muy halagüeña porque todos están blindados.  No soy un gurú en esta materia para sugerirle a la gente por quienes votar aunque sí puedo resaltar algunos aspectos para no hacerlo. Uno es que casi todos los partidos en escena son responsables del desgreño económico y social de la Nación. Por ellos somos un país de francotiradores y parias, con el más alto índice de desempleo de Suramérica; por ellos tenemos la tercera tasa de homicidios más alta y la tercera peor distribución de la riqueza del mundo, con un 66% de la población debajo de la línea de pobreza (cifra del SISBEEN); ellos aprobaron las leyes que tienen en ascuas el sistema de salud nacional; tienen algo que ver con la danza millonaria que desangra el tesoro nacional. ¿Para qué, entonces, votar por ellos? Aquí tenemos sí, una nueva lista de aspirantes a considerar, desconocidos para mí muchos de ellos, pero que algunos que no tengan mis cotas podrían considerarlos, pero que al menos tengan claro  que en el congreso no necesitamos papagayos ni traficantes sino gentes con dignidad, no aprobadores de leyes, que muchas hay. Necesitamos gente que tenga masa crítica, ética, con peso específico, con propósitos claros, comprometida con sectores claves, no importa su origen porque a la Nación hay que restaurarla. Patria mata a región. Otro aspecto es saber quien da el aval porque así se puede inferir que clase de persona es. “Dime con quien andas y te diré quien eres”, claro, con las excepciones del caso. Uno puede encontrar gente buena con malos avales y gente mala bien avalada. A veces estos avales nos separan del candidato porque van en contravía de  nuestra línea de pensamiento. Vgr., mi vecina Carmen Cecilia, quiero que gane, (tu mejor hermano es tu vecino) pero, ¿a quién ha de servir? Aquí cabe lo que dijo Porfirio Díaz, un presidente de México: “Mi país tan cerca de los EE.UU pero tan lejos de Dios”. ¿Porqué CC se alineó con Name? ¿Qué hace nuestro amigo Juan B. Ariza, un buen hombre, en las listas del PIN, el partido que se ha borrado varias veces las huellas digitales huyéndole al Consejo Electoral y con serios problemas penales? Se dice que este partido es el basurero del uribismo. A  Juan B le deseo suerte, pero creo que está en el lugar equivocado. Félix Valera es un joven sin tachas que irrumpe gallardo; le auguro suerte. S Marulanda es un buen candidato pero estaría al servicio de la hegemonía paisa. ¡Qué desperdicio! Juan Manuel Galán es elegible por donde se le mire; tiene un compromiso histórico con los principios de su padre y se ha mostrado. Aldo Cadena, gran conocedor de los problemas del sector salud,  con el Polo se hará notar. Una mujer no muy conocida aquí, pese a tener talla nacional, es Leonor Serrano; no la conozco en lo personal, pero es una mujer valiente; y no crean que es una excentricidad de mi parte. La afean sus nexos con Germán Vargas, el zumo de la derecha. Pero los que si no deben estar por fuera del Senado son Piedad Córdoba y Jorge Robledo; ellos son las fibras íntimas de la nacionalidad, con enfoques diferentes pero con objetivos comunes. El Senado sin ellos es como tener un mar sin olas. Y no olvide, el voto Caribe no puede faltar.

[email protected]

Columnista
11 marzo, 2010

Por quienes no votar y por quienes podría hacerse

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Luis Napoleón de Armas P.

Por: Luis Napoleón de Armas P. El próximo 14 de marzo se realizarán las elecciones para Congreso de la República que, según Transparencia Internacional, es la entidad más corrupta del país. Tenemos la oportunidad de hacerle una reingeniería al Legislativo, pero la renovación no es muy halagüeña porque todos están blindados.  No soy un gurú […]


Por: Luis Napoleón de Armas P.
El próximo 14 de marzo se realizarán las elecciones para Congreso de la República que, según Transparencia Internacional, es la entidad más corrupta del país. Tenemos la oportunidad de hacerle una reingeniería al Legislativo, pero la renovación no es muy halagüeña porque todos están blindados.  No soy un gurú en esta materia para sugerirle a la gente por quienes votar aunque sí puedo resaltar algunos aspectos para no hacerlo. Uno es que casi todos los partidos en escena son responsables del desgreño económico y social de la Nación. Por ellos somos un país de francotiradores y parias, con el más alto índice de desempleo de Suramérica; por ellos tenemos la tercera tasa de homicidios más alta y la tercera peor distribución de la riqueza del mundo, con un 66% de la población debajo de la línea de pobreza (cifra del SISBEEN); ellos aprobaron las leyes que tienen en ascuas el sistema de salud nacional; tienen algo que ver con la danza millonaria que desangra el tesoro nacional. ¿Para qué, entonces, votar por ellos? Aquí tenemos sí, una nueva lista de aspirantes a considerar, desconocidos para mí muchos de ellos, pero que algunos que no tengan mis cotas podrían considerarlos, pero que al menos tengan claro  que en el congreso no necesitamos papagayos ni traficantes sino gentes con dignidad, no aprobadores de leyes, que muchas hay. Necesitamos gente que tenga masa crítica, ética, con peso específico, con propósitos claros, comprometida con sectores claves, no importa su origen porque a la Nación hay que restaurarla. Patria mata a región. Otro aspecto es saber quien da el aval porque así se puede inferir que clase de persona es. “Dime con quien andas y te diré quien eres”, claro, con las excepciones del caso. Uno puede encontrar gente buena con malos avales y gente mala bien avalada. A veces estos avales nos separan del candidato porque van en contravía de  nuestra línea de pensamiento. Vgr., mi vecina Carmen Cecilia, quiero que gane, (tu mejor hermano es tu vecino) pero, ¿a quién ha de servir? Aquí cabe lo que dijo Porfirio Díaz, un presidente de México: “Mi país tan cerca de los EE.UU pero tan lejos de Dios”. ¿Porqué CC se alineó con Name? ¿Qué hace nuestro amigo Juan B. Ariza, un buen hombre, en las listas del PIN, el partido que se ha borrado varias veces las huellas digitales huyéndole al Consejo Electoral y con serios problemas penales? Se dice que este partido es el basurero del uribismo. A  Juan B le deseo suerte, pero creo que está en el lugar equivocado. Félix Valera es un joven sin tachas que irrumpe gallardo; le auguro suerte. S Marulanda es un buen candidato pero estaría al servicio de la hegemonía paisa. ¡Qué desperdicio! Juan Manuel Galán es elegible por donde se le mire; tiene un compromiso histórico con los principios de su padre y se ha mostrado. Aldo Cadena, gran conocedor de los problemas del sector salud,  con el Polo se hará notar. Una mujer no muy conocida aquí, pese a tener talla nacional, es Leonor Serrano; no la conozco en lo personal, pero es una mujer valiente; y no crean que es una excentricidad de mi parte. La afean sus nexos con Germán Vargas, el zumo de la derecha. Pero los que si no deben estar por fuera del Senado son Piedad Córdoba y Jorge Robledo; ellos son las fibras íntimas de la nacionalidad, con enfoques diferentes pero con objetivos comunes. El Senado sin ellos es como tener un mar sin olas. Y no olvide, el voto Caribe no puede faltar.

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