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Editorial - 1 marzo, 2019

Por inconsciencia arden las sierras

Que aproximadamente el 95 por ciento de los incendios forestales en el territorio nacional sean generados por la mano del hombre es una cifra que debe producir vergüenza y preocupación.

Que aproximadamente el 95 por ciento de los incendios forestales en el territorio nacional sean generados por la mano del hombre es una cifra que debe producir vergüenza y preocupación. Con ese porcentaje queda en evidencia el alto nivel de inconciencia de campesinos, indígenas y citadinos que queman basuras, que preparan de cultivos con socolas o simplemente por pirómanos, prácticas que hasta ayer mantenían más de 11 incendios en diferentes regiones del país, según reveló el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, a su llegada a Valledupar.

De todos los casos el que más preocupa es el incendio forestal que desde hace varios días se presenta en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, el cual ha arrasado con los pueblos indígenas de Seyminin y Waniyaka, territorio arhuaco.

Debemos ser conscientes de que en esta temporada no se puede y está prohibido realizar actividades que propician fuego en las zonas boscosas. El año pasado la tragedia fue en el ecoparque Los Besotes, también en la Sierra Nevada, que poco a poco se recupera del incalculable daño ambiental. Ahora el problema está en la zona más alta, donde antes no llegaban las autoridades ambientales porque no se habían presentado ese tipo de situaciones.

Para afrontar este tipo de emergencias debe haber un compromiso de las comunidades y autoridades de los tres departamentos con incidencia en la Sierra Nevada de Santa Marta: La Guajira, Magdalena y Cesar. Enhorabuena, ante esa calamitosa situación se instaló en Valledupar un puesto de mando unificado.

La capital del Cesar es un sitio estratégico para coordinar acciones hacia la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, aunque en la primera está la situación más catastrófica con más de 600 damnificados y 53 viviendas destruidas.

En la Serranía del Perijá los incendios forestales son de menores dimensiones, pero también han causado graves afectaciones, como el desplazamiento de especies silvestres. Así lo evidenció la Corporación Autónoma Regional del Cesar con el caso de un puma que llegó al casco urbano del municipio de Codazzi, donde fue rescatado y trasladado a disposición del Centro de Valoración y Fauna Silvestre de Corpocesar para ser liberado una vez cese el fuego en las montañas.

El daño está hecho, pero entre todos podemos ayudar a que no sea mayor. Tengamos buenas prácticas con nuestros entornos boscosos, seamos amigables con el medio ambiente, porque todavía falta un mes de Fenómeno del Niño.

Editorial
1 marzo, 2019

Por inconsciencia arden las sierras

Que aproximadamente el 95 por ciento de los incendios forestales en el territorio nacional sean generados por la mano del hombre es una cifra que debe producir vergüenza y preocupación.


Que aproximadamente el 95 por ciento de los incendios forestales en el territorio nacional sean generados por la mano del hombre es una cifra que debe producir vergüenza y preocupación. Con ese porcentaje queda en evidencia el alto nivel de inconciencia de campesinos, indígenas y citadinos que queman basuras, que preparan de cultivos con socolas o simplemente por pirómanos, prácticas que hasta ayer mantenían más de 11 incendios en diferentes regiones del país, según reveló el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, a su llegada a Valledupar.

De todos los casos el que más preocupa es el incendio forestal que desde hace varios días se presenta en la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, el cual ha arrasado con los pueblos indígenas de Seyminin y Waniyaka, territorio arhuaco.

Debemos ser conscientes de que en esta temporada no se puede y está prohibido realizar actividades que propician fuego en las zonas boscosas. El año pasado la tragedia fue en el ecoparque Los Besotes, también en la Sierra Nevada, que poco a poco se recupera del incalculable daño ambiental. Ahora el problema está en la zona más alta, donde antes no llegaban las autoridades ambientales porque no se habían presentado ese tipo de situaciones.

Para afrontar este tipo de emergencias debe haber un compromiso de las comunidades y autoridades de los tres departamentos con incidencia en la Sierra Nevada de Santa Marta: La Guajira, Magdalena y Cesar. Enhorabuena, ante esa calamitosa situación se instaló en Valledupar un puesto de mando unificado.

La capital del Cesar es un sitio estratégico para coordinar acciones hacia la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, aunque en la primera está la situación más catastrófica con más de 600 damnificados y 53 viviendas destruidas.

En la Serranía del Perijá los incendios forestales son de menores dimensiones, pero también han causado graves afectaciones, como el desplazamiento de especies silvestres. Así lo evidenció la Corporación Autónoma Regional del Cesar con el caso de un puma que llegó al casco urbano del municipio de Codazzi, donde fue rescatado y trasladado a disposición del Centro de Valoración y Fauna Silvestre de Corpocesar para ser liberado una vez cese el fuego en las montañas.

El daño está hecho, pero entre todos podemos ayudar a que no sea mayor. Tengamos buenas prácticas con nuestros entornos boscosos, seamos amigables con el medio ambiente, porque todavía falta un mes de Fenómeno del Niño.