El lunes en horas de la mañana, la Secretaría de Gobierno Municipal de Valledupar ordenó que se desmontara el puesto de control indígena que está ubicado en la vía que conduce al corregimiento La Mina, debido a que dicho retén, que es administrado por la guardia indígena del resguardo kankuamo de ese territorio, estaría dentro de los límites territoriales del corregimiento de Patillal y vulneraría el derecho a la libre locomoción porque impide el tránsito por una vía nacional.
Así lo dio a conocer el jurista Evelio Daza, representante de la comunidad de Patillal, quien estuvo presente en una reunión que se llevó a cabo en dicho corregimiento con el delegado del viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, Carlos Baena López, el secretario de Gobierno Municipal, Luis Galvis, miembros de la comunidad de Atánquez, Chemesquemena y de la etnia kankuama.
De acuerdo con Daza, en el encuentro se abordaron las dificultades que atraviesan las comunidades de los corregimientos para transitar por la vía porque el puesto de control les exige pagar un peaje que está entre los $5.000 y $8.000, un requerimiento ilegal debido a que solo el Gobierno nacional puede cobrar impuestos en las vías del país.











