Lo que inició como el llamado paro histórico en Colombia el 21 de noviembre, convocado por diversos grupos sociales, luego de pasadas las primeras horas de la mañana, se degradó en violencia desenfrenada, hechos delictivos, alteración del orden público, violación y destrucción de propiedad privada.
Principalmente comercios, y lamentables hechos como la muerte del joven Dylan Cruz, tras ser herido por efectivos del Esmad, presuntamente.
En otras ciudades de Colombia, la manifestación también trascendió de la civilidad a la violencia, la razón que argumentan estos grupos de protestantes: ‘Inconformidad con las políticas públicas del presidente de Colombia Iván Duque’.











