La Procuraduría General de la República revocó el fallo de primera instancia adoptado del 2010, mediante el cual sancionaron con destitución e inhabilidad general por 12 años a Sander Sepúlveda Sánchez, en su condición de gerente del Instituto de Desarrollo del Cesar.
En su lugar, la Procuraduría lo absolvió de los cargos formulados. El proceso disciplinario surgió por la suscripción de un contrato para el rediseño organizacional de Idecesar por un valor de $14.2 millones.
Según el denunciante, en los estatutos de la entidad y en las resoluciones modificatorias se encontraba el “redireccionamiento y diseño organizacional, lo que hacía innecesaria dicha contratación”.











