En materia electoral, Aguachica es un caso de estudio en el Cesar. Mientras en el departamento, poco o nulas son las sorpresas en campaña, en el pueblo ‘morrocoyero’ los caudales de dinero y las maquinarias burocráticas no garantizan el éxito.
Caso del 2015, cuando con menos maquinaria, el candidato a la Gobernación del Cesar, Arturo Calderón, logró 21.068 votos frente a los 17.509 de Franco Ovalle, quien tenía a todas las administraciones haciéndole campaña.
Y el último y mejor ejemplo es la campaña a la Alcaldía de Aguachica en el 2019. Con las familias tradicionales y varones electorales apoyando a candidatos como Manuel Rangel (apoyado por la casa Gnecco y los De la Peña) o Wilfred Torres (apoyado por Víctor Roqueme), obtuvo la victoria el candidato alternativo del Polo Democrático, Robinson Manosalva Saldaña, quien llegó al poder con un discurso antisistema y en contra de la corrupción.











