La ejecución de los planes de desarrollo y de los proyectos de las gobernaciones de La Guajira y del Cesar despierta preocupación entre la población y conocedores del tema debido a que ambos entes departamentales están bajo la dirección de un gobernador encargado. Dicha situación podría afectar los procesos contractuales que están contemplados dentro del Pacto Territorial Cesar–Guajira.
Así lo dieron conocer expertos en Ciencias Políticas consultados por EL PILÓN, quienes aseveraron que la instalación de un gobernador encargado genera traumatismos en el gabinete departamental, en la población e incluso en las relaciones políticas con los demás departamentos debido a que es un ente territorial “que está atravesando un periodo de inestabilidad”, lo cual puede repercutir en los acuerdos que realice.
“Cuando el Gobierno nacional determina un gobernador encargado generalmente se produce una pausa en el plan de trabajo que está desarrollando el ente departamental, porque al encargado se le debe poner al tanto de la situación política, administrativa y contractual de la entidad”, explicó el experto.










