La equidad de género es una deuda histórica de los gobiernos en Colombia, pero además un compromiso que caracteriza a una carrera presidencial que como nunca antes había tenido tantas candidatas vicepresidenciales.
La relevancia de este tema en sus propuestas demuestra qué tan dispuestos están los candidatos a dar a las mujeres en sus gobiernos un papel real y qué tan abiertos están a que ocupen importantes cargos que hagan posible en cuatro años la llegada de una mujer a la presidencia.
La reducción efectiva de los índices de violencia contra las mujeres; el apoyo a la igualdad laboral y a proyectos de emprendimiento de las mujeres; el fomento a los programas de prevención en salud y educación sexual; y el fortalecimiento de la participación política de las mujeres, son algunos de los temas que tocan los aspirantes a la Casa de Nariño en sus planes de Gobierno. Lo cierto es que es hora de que las mujeres reciban una retribución justa y equitativa por su trabajo en el Estado y las empresas privadas.











