Una actuación especial abrió la Contraloría Municipal de Valledupar para establecer la veracidad de los hechos presentados a principio de año en la Secretaría de Hacienda Municipal, donde unos 50 contratistas del municipio habrían resultado estafados.
Basado en informes periodísticos de diferentes medios de comunicación, el ente de control municipal dio inicio a la actuación, esto como una estrategia de denuncia pública que acoge.
Es así como la Contraloría a través de estos informes, conoció que un presunto contratista cuyo nombre es Lindsai Felizzola, quien laboraba en la Secretaría de Hacienda como contratista, le fue confiada la diligencia de pagos de los impuestos de Estampilla de Bienestar Adulto, estampilla pro-cultura y pro-Unicesar que suman 6,5 % de los contratos de prestación de servicios.











