Colombia tiene 1.105 municipios distribuidos en 32 departamentos, muy mal organizados en medio de centenares de problemas administrativos, fiscales, limítrofes y de libre mercado. Por lo menos cinco o seis departamentos nacieron como capricho de unos gobernantes del siglo XX, otros como republiquetas feudales del XIX.
La Colombia del futuro, del siglo XXI, debe rediseñar su mapa político de cara a los mercados internacionales, la competitividad global, los distritos tecnológicos, culturales, étnicos, turísticos, sostenibles, agroindustriales, y por qué no, energéticos. Es más: un nuevo mapa obliga a los mandatarios regionales a solucionar ellos mismos sus problemas de orden público para poder desarrollarse.
Lee también: “No apoyaremos la idea”: representante Salazar sobre nuevo departamento ‘Sur Caribe’











