La respuesta de Corpocesar a un derecho de petición ciudadano y el nuevo decreto de la Alcaldía de Valledupar muestran cómo las denuncias por daños al río Guatapurí terminaron en medidas concretas: cierre del balneario Hurtado, delimitación de la ronda hídrica y sanciones para quienes ocupen y contaminen el cauce.
En mayo de 2026, un ciudadano pidió a Corpocesar que aclarara si se habían hecho inspecciones para “comprobar las presuntas infracciones ambientales en contra del río Guatapurí” y solicitó “una inspección técnica al balneario Hurtado… en relación a vertimientos de aguas residuales… y construcciones en el cauce”. También preguntó por el cumplimiento de las sentencias que ordenan proteger la cuenca desde su nacimiento hasta su desembocadura.
Corpocesar admite daños y 85 procesos sancionatorios
En su oficio DG‑1000‑1258, del 16 de julio de 2026, Corpocesar responde que “ha adelantado de manera continua actividades de control, vigilancia y seguimiento ambiental en la cuenca del río Guatapurí”. La corporación recuerda que el 6 de abril realizó una “inspección jurídico‑técnica” con la Alcaldía para verificar el cumplimiento de fallos de tutela sobre residuos de construcción y demolición en la ribera.






