Valledupar afronta una temporada de calor extremo y pocas lluvias que ha disparado los incendios de cobertura vegetal tanto en la zona urbana como en los alrededores rurales del municipio. En este contexto se produjo el incendio del pasado 17 de julio, en inmediaciones de la carrera cuarta y el cerro de la DPA, donde lotes enmontados y utilizados como botaderos de basura a cielo abierto se han convertido en puntos críticos de riesgo.
La combinación de vegetación seca, brisas fuertes y malas prácticas como la quema de residuos ha encendido las alarmas por el impacto sobre barrios vecinos y sobre áreas consideradas de protección ambiental.
“Activar los planes de contingencia”
“Estamos haciendo un llamado a la comunidad en general, a campesinos, indígenas, propietarios de fincas tanto agrícolas como ganaderas, a activar los planes de contingencias con respecto a esta ola de calor que estamos sufriendo”, advirtió Julio Ramírez, sargento del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valledupar, al referirse a la temporada de menos lluvia asociada al fenómeno de El Niño.






