Luego de 6 años dando vueltas en el Congreso, este jueves el Senado aprobó la Ley de comida chatarra, la cual busca adoptar mayores controles sobre alimentos ultraprocesados, por ejemplo, que lleven sellos de advertencia. Este proyecto inicialmente fue dirigido por la senadora Nadia Blel, del partido Conservador, quien precisó que según investigaciones “alrededor de 44 % de las muertes en América son causadas por la hipertensión arterial, la hiperglucemia en ayunas, la obesidad y el sobrepeso”.
Y es que el etiquetado nutricional y frontal de alimentos se ha definido como una de las mejores herramientas de información para que el consumidor tome una decisión informada de compra.
Una de las organizaciones que más apoyó este proceso fue Redpapaz. Según la entidad, es necesaria una política que reglamente los sellos frontales de advertencia con información clara “que permita identificar fácilmente la comida chatarra, ya que muchas bebidas y comestibles ultraprocesados con exceso de azúcar, sodio o grasas saturadas no lo advierten en el frente de sus empaques”.











