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Editorial - 21 abril, 2010

Política de vivienda, crecimiento y empleo

La agenda económica del próximo gobierno será una de las más complejas en la historia reciente del país. Colombia afronta serios retos en materia de desempleo, déficit fiscal, competitividad e  infraestructura, estos últimos temas que son vitales para un proceso de globalización de la economía, que ha hecho cada vez más vulnerable al aparato productivo […]

La agenda económica del próximo gobierno será una de las más complejas en la historia reciente del país. Colombia afronta serios retos en materia de desempleo, déficit fiscal, competitividad e  infraestructura, estos últimos temas que son vitales para un proceso de globalización de la economía, que ha hecho cada vez más vulnerable al aparato productivo nacional.
Hace pocos días comentábamos el éxito que había tenido un foro organizado por la Cámara de Comercio de Barranquilla, con el auspicio de la Universidad del Norte, entre otras instituciones. Sin embargo, en los recientes debates de los precandidatos presidenciales, transmitidos por televisión, los temas económicos y sociales han pasado a un segundo plano y le han dado lugar de preeminencia a los temas estrictamente de mecánica política y a controversias lamentables y de carácter personal entre estos.
No obstante, recientemente en otro foro económico gremial, realizado por la Cámara Colombiana de la Construcción – Camacol-, se pudo conocer parte de las propuestas que tienen los distintos candidatos en materia de construcción de vivienda, una de las necesidades más sentidas por miles de colombianos y que permitiría reactivar otros sectores de la economía y generar miles de empleo masivamente.
Colombia tiene un déficit habitacional grande, estimado en más de dos millones de unidades. Adicionalmente, se calcula que por el crecimiento de la población la demanda se incrementa a razón de unas doscientas cincuenta mil unidades adicionales por año, aproximadamente. Estas cifras demuestran que la construcción de vivienda, y en particular de interés social y para la clase media tiene un potencial inmenso en el país y debe ser una alternativa a considerar por quien asuma la Presidencia de la República a partir del próximo 7 de agosto.
El gremio de los constructores considera necesario crear el Ministerio de la Vivienda, hoy fusionado con el de Medio Ambiente. Algunos candidatos han sido receptivos a esta recomendación. Consideramos válida la petición del teniendo en cuenta esa demanda insatisfecha por este bien duradero, que cumple además la función económica de convertir en propietario al beneficiario y lo hace sujeto de otro tipo de créditos.
Hace varias décadas, el profesor Lauchlin Currie, le planteó a Colombia una alternativa de desarrollo endógeno, a la cual hoy todavía es válido acudir. Se trata del fomento de la construcción de vivienda, teniendo en cuenta que es un sector líder, es decir que estimula a otros sectores de la industria, en general, ya que implica la utilización de una serie de insumos que lo convierten en un gran multiplicador y una fuente de crecimiento interno, hoy necesario teniendo en cuenta la crisis de la economía internacional que no cesa y el cierre de mercados como Venezuela a nuestras exportaciones industriales y ganaderas.
Reiteramos, la construcción es un sector generador de empleo masivo y requiere poca capacitación, por lo cual es idóneo para absorber a miles de personas que siguen llegando del campo a las ciudades colombianas.
Por supuesto, se requieren políticas que impidan que sigan subiendo de precios los terrenos urbanizables de las ciudades grandes e intermedias; además, se requiere una articulación entre los sectores de contructor y del financiero, y una política explícita encaminada a fomentar la construcción de vivienda como una estrategia de crecimiento económico y generación de empleo masivo.

Consideramos que Valledupar y todos los municipios del Cesar tienen un gran potencial de crecimiento en la vivienda de interés social y clase media; pero se requiere estructurar buenos proyectos y hacer una adecuada planeación urbana para el tema de la tierra, cuyo precio en muchas ocasiones se convierte en cuello de botella para el sector. El sector financiero tiene recursos disponibles, están los recursos de subsidio por parte del Estado, luego lo que falta es más gestión por parte de nuestros alcaldes, y ponerse manos a la obra, como se dice coloquialmente. La política de vivienda debe ser punto esencial de la agenda económica del próximo gobierno.

Editorial
21 abril, 2010

Política de vivienda, crecimiento y empleo

La agenda económica del próximo gobierno será una de las más complejas en la historia reciente del país. Colombia afronta serios retos en materia de desempleo, déficit fiscal, competitividad e  infraestructura, estos últimos temas que son vitales para un proceso de globalización de la economía, que ha hecho cada vez más vulnerable al aparato productivo […]


La agenda económica del próximo gobierno será una de las más complejas en la historia reciente del país. Colombia afronta serios retos en materia de desempleo, déficit fiscal, competitividad e  infraestructura, estos últimos temas que son vitales para un proceso de globalización de la economía, que ha hecho cada vez más vulnerable al aparato productivo nacional.
Hace pocos días comentábamos el éxito que había tenido un foro organizado por la Cámara de Comercio de Barranquilla, con el auspicio de la Universidad del Norte, entre otras instituciones. Sin embargo, en los recientes debates de los precandidatos presidenciales, transmitidos por televisión, los temas económicos y sociales han pasado a un segundo plano y le han dado lugar de preeminencia a los temas estrictamente de mecánica política y a controversias lamentables y de carácter personal entre estos.
No obstante, recientemente en otro foro económico gremial, realizado por la Cámara Colombiana de la Construcción – Camacol-, se pudo conocer parte de las propuestas que tienen los distintos candidatos en materia de construcción de vivienda, una de las necesidades más sentidas por miles de colombianos y que permitiría reactivar otros sectores de la economía y generar miles de empleo masivamente.
Colombia tiene un déficit habitacional grande, estimado en más de dos millones de unidades. Adicionalmente, se calcula que por el crecimiento de la población la demanda se incrementa a razón de unas doscientas cincuenta mil unidades adicionales por año, aproximadamente. Estas cifras demuestran que la construcción de vivienda, y en particular de interés social y para la clase media tiene un potencial inmenso en el país y debe ser una alternativa a considerar por quien asuma la Presidencia de la República a partir del próximo 7 de agosto.
El gremio de los constructores considera necesario crear el Ministerio de la Vivienda, hoy fusionado con el de Medio Ambiente. Algunos candidatos han sido receptivos a esta recomendación. Consideramos válida la petición del teniendo en cuenta esa demanda insatisfecha por este bien duradero, que cumple además la función económica de convertir en propietario al beneficiario y lo hace sujeto de otro tipo de créditos.
Hace varias décadas, el profesor Lauchlin Currie, le planteó a Colombia una alternativa de desarrollo endógeno, a la cual hoy todavía es válido acudir. Se trata del fomento de la construcción de vivienda, teniendo en cuenta que es un sector líder, es decir que estimula a otros sectores de la industria, en general, ya que implica la utilización de una serie de insumos que lo convierten en un gran multiplicador y una fuente de crecimiento interno, hoy necesario teniendo en cuenta la crisis de la economía internacional que no cesa y el cierre de mercados como Venezuela a nuestras exportaciones industriales y ganaderas.
Reiteramos, la construcción es un sector generador de empleo masivo y requiere poca capacitación, por lo cual es idóneo para absorber a miles de personas que siguen llegando del campo a las ciudades colombianas.
Por supuesto, se requieren políticas que impidan que sigan subiendo de precios los terrenos urbanizables de las ciudades grandes e intermedias; además, se requiere una articulación entre los sectores de contructor y del financiero, y una política explícita encaminada a fomentar la construcción de vivienda como una estrategia de crecimiento económico y generación de empleo masivo.

Consideramos que Valledupar y todos los municipios del Cesar tienen un gran potencial de crecimiento en la vivienda de interés social y clase media; pero se requiere estructurar buenos proyectos y hacer una adecuada planeación urbana para el tema de la tierra, cuyo precio en muchas ocasiones se convierte en cuello de botella para el sector. El sector financiero tiene recursos disponibles, están los recursos de subsidio por parte del Estado, luego lo que falta es más gestión por parte de nuestros alcaldes, y ponerse manos a la obra, como se dice coloquialmente. La política de vivienda debe ser punto esencial de la agenda económica del próximo gobierno.