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Columnista - 12 febrero, 2024

¡Petro no llegó a la Presidencia por accidente! (I)

Estos colombianos aseguraban que Petro no iba a improvisar, que tenía toda la experiencia para gobernar y sobre todo conocía las necesidades de cada región del país, que sería la luz de esperanza para obtener una Colombia  equitativa, transparente, próspera para los campesinos, comerciantes, ganaderos, pequeños y medianos empresarios, es decir, un cambio para todas y todos los ciudadanos. Más aún, el día de su posesión donde juramentó respetar la Constitución y las leyes, quedaron más convencidos de todo lo anterior. 

Para la mayoría de los colombianos que votaron por el hoy presidente Gustavo Petro Urrego, pensando en un mejor país, en menos impuestos, en luchar contra la corrupción, en que su gabinete de gobierno fuera diferente, sin antecedentes penales, disciplinarios y menos fiscal, en donde en el primer año de gobierno se notara un cambio total en un país carcomido por la delincuencia, el narcotráfico y los grupos alzados en armas, en donde era más fácil contar las masacres del día a día, que avizorar la paz, en donde la pobreza no da tregua y las muertes por desnutrición infantil es alarmante en todo el territorio nacional. 

Estos colombianos aseguraban que Petro no iba a improvisar, que tenía toda la experiencia para gobernar y sobre todo conocía las necesidades de cada región del país, que sería la luz de esperanza para obtener una Colombia  equitativa, transparente, próspera para los campesinos, comerciantes, ganaderos, pequeños y medianos empresarios, es decir, un cambio para todas y todos los ciudadanos. Más aún, el día de su posesión donde juramentó respetar la Constitución y las leyes, quedaron más convencidos de todo lo anterior. 

Pues bien, el Presidente Petro, desde que pertenecía al M-19, siempre soñó y anheló ser presidente de Colombia, para ello sabía que tenía que enfrentar muchas dificultades, ataques y discriminación, pero sobre todo, tenía que ganarse el corazón de los pueblos, mostrando una lucha constante por los más necesitados y fue precisamente lo que logró hacer para que lo eligieran presidente. Pero después de elegido, sufrió un cambio extremo de ideología, una trasformación de clase, imponiendo una forma de gobernar diferente a lo que ha vivido Colombia en los anteriores gobiernos y, digo esto, porque los demás por lo menos respetaban el ordenamiento jurídico, las ramas del poder público y sobre todo mantuvieron el respeto por la sagrada Constitución Política. 

Con Petro ha sido difícil que se respete y se  cumpla la Constitución y la ley. Para él, todas las instituciones son enemigas del gobierno, se llega a pensar que nos gobierna don Quijote de la Mancha, en donde su imaginación de lucha y aventuras fantásticas de caballeros, princesas, magos y castillos encantados, es la manera de derrotar a los grandes gigantes, que en realidad eran molinos de viento, y narro esto, porque hasta con una cuenta falsa de la red social de X, se ha visto discutiendo y haciendo señalamientos.

El presidente Petro no llegó a la presidencia por accidente, llegó porque la democracia en nuestro país se respeta y después de sus intentos por llegar, el pueblo colombiano le concedió la oportunidad, oportunidad esta que ha frustrado a muchos de sus electores, porque está y seguirá haciendo todo lo contrario de lo que prometió, empezando porque el Gobierno de Gustavo Petro, en el año 2023,  obtuvo la ejecución presupuestal más baja de los últimos 20 años, en donde los sectores de planeación, ambiente y desarrollo sostenible, deporte y recreación,  fueron los sectores con menor porcentaje de ejecución, con solo un 45 %. En detalle, el rubro de inversión tuvo el menor desempeño en 15 años.

Por: Emiliano Piedrahíta Porras

Columnista
12 febrero, 2024

¡Petro no llegó a la Presidencia por accidente! (I)

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Emiliano Piedrahita Porras

Estos colombianos aseguraban que Petro no iba a improvisar, que tenía toda la experiencia para gobernar y sobre todo conocía las necesidades de cada región del país, que sería la luz de esperanza para obtener una Colombia  equitativa, transparente, próspera para los campesinos, comerciantes, ganaderos, pequeños y medianos empresarios, es decir, un cambio para todas y todos los ciudadanos. Más aún, el día de su posesión donde juramentó respetar la Constitución y las leyes, quedaron más convencidos de todo lo anterior. 


Para la mayoría de los colombianos que votaron por el hoy presidente Gustavo Petro Urrego, pensando en un mejor país, en menos impuestos, en luchar contra la corrupción, en que su gabinete de gobierno fuera diferente, sin antecedentes penales, disciplinarios y menos fiscal, en donde en el primer año de gobierno se notara un cambio total en un país carcomido por la delincuencia, el narcotráfico y los grupos alzados en armas, en donde era más fácil contar las masacres del día a día, que avizorar la paz, en donde la pobreza no da tregua y las muertes por desnutrición infantil es alarmante en todo el territorio nacional. 

Estos colombianos aseguraban que Petro no iba a improvisar, que tenía toda la experiencia para gobernar y sobre todo conocía las necesidades de cada región del país, que sería la luz de esperanza para obtener una Colombia  equitativa, transparente, próspera para los campesinos, comerciantes, ganaderos, pequeños y medianos empresarios, es decir, un cambio para todas y todos los ciudadanos. Más aún, el día de su posesión donde juramentó respetar la Constitución y las leyes, quedaron más convencidos de todo lo anterior. 

Pues bien, el Presidente Petro, desde que pertenecía al M-19, siempre soñó y anheló ser presidente de Colombia, para ello sabía que tenía que enfrentar muchas dificultades, ataques y discriminación, pero sobre todo, tenía que ganarse el corazón de los pueblos, mostrando una lucha constante por los más necesitados y fue precisamente lo que logró hacer para que lo eligieran presidente. Pero después de elegido, sufrió un cambio extremo de ideología, una trasformación de clase, imponiendo una forma de gobernar diferente a lo que ha vivido Colombia en los anteriores gobiernos y, digo esto, porque los demás por lo menos respetaban el ordenamiento jurídico, las ramas del poder público y sobre todo mantuvieron el respeto por la sagrada Constitución Política. 

Con Petro ha sido difícil que se respete y se  cumpla la Constitución y la ley. Para él, todas las instituciones son enemigas del gobierno, se llega a pensar que nos gobierna don Quijote de la Mancha, en donde su imaginación de lucha y aventuras fantásticas de caballeros, princesas, magos y castillos encantados, es la manera de derrotar a los grandes gigantes, que en realidad eran molinos de viento, y narro esto, porque hasta con una cuenta falsa de la red social de X, se ha visto discutiendo y haciendo señalamientos.

El presidente Petro no llegó a la presidencia por accidente, llegó porque la democracia en nuestro país se respeta y después de sus intentos por llegar, el pueblo colombiano le concedió la oportunidad, oportunidad esta que ha frustrado a muchos de sus electores, porque está y seguirá haciendo todo lo contrario de lo que prometió, empezando porque el Gobierno de Gustavo Petro, en el año 2023,  obtuvo la ejecución presupuestal más baja de los últimos 20 años, en donde los sectores de planeación, ambiente y desarrollo sostenible, deporte y recreación,  fueron los sectores con menor porcentaje de ejecución, con solo un 45 %. En detalle, el rubro de inversión tuvo el menor desempeño en 15 años.

Por: Emiliano Piedrahíta Porras