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Columnista - 26 febrero, 2010

Parranda de Juglares

Por: Jorge Nain. Faltan escasos treinta días para que llegue el día más feliz del año, al que me he venido acostumbrando en la última década, este año será el 26 de marzo, casi coincidente con mi cumpleaños que es el 23;  no veo la hora de sentarme al lado de los juglares vallenatos que […]

Por: Jorge Nain.

Faltan escasos treinta días para que llegue el día más feliz del año, al que me he venido acostumbrando en la última década, este año será el 26 de marzo, casi coincidente con mi cumpleaños que es el 23;  no veo la hora de sentarme al lado de los juglares vallenatos que logro reunir cada año en Bogotá, en la Parranda de Juglares, de la que vamos a efectuar esta vez la cuarta edición oficial.

Hace unos quince días que llamé a Gustavo Gutiérrez Cabello para comprometerlo con su asistencia, lo primero que me dijo fue: “y  ¿tú no dijiste el año pasado que este año no la ibas a hacer”? A lo que respondí :  Tavo, la verdad es que no me aguanto las ganas, ya eso se me volvió casi una obsesión.

Sé que muchos mortales que tienen las capacidades económicas, queriendo hacerlo, no se dan el lujo de tener en un mismo sitios reunidos y parrandear con ellos: Gustavo Gutiérrez Cabello, Adolfo Pacheco Anillo, Vicente “Chente” Munive, Julio Rojas Buendía,  Pablo López, Rafael Ricardo, Álvaro Cabas, entre otros.

Bueno, esa parranda, que no puedo hacer en mi apartamento por ser muy pequeño, la haremos en un lugar público para un selecto grupo de amigos que logro reunir cada año y quienes colaboran con una módica cuota, que este año será de cincuenta mil pesos y el lugar donde la realizaremos se llama Marama´os Club, al costado norte de Salitre Mágico.

Este año vamos a cambiar el formato de la parranda y los juglares invitados tendrán micrófonos inalámbricos, lo cual la hará más natural, los músicos tocarán sentados, como si realmente estuvieran debajo de un palo e mango, en un patio de una casa en Valledupar.

Tendremos dos expertos moderadores del conversatorio: Rafael Ricardo y el Doctor Ciro Quiroz Otero, quienes organizarán el orden de presentación y las canciones que se interpretarán; no obstante, nada será libreteado y los juglares tendrán la libertad de improvisar, cantar canciones inéditas, versear y demás.

Los compositores estarán acompañados por el acordeón del dos veces Rey del Festival de la Leyenda Vallenata Julio Rojas Buendía con un conjunto de base dirigido por el guacharaquero de Carlos Vives, Eder Polo; sé que muchos de ustedes, amigos lectores, añorarían estar en esa parranda: realmente quienes amamos el verdadero vallenato en su real dimensión soñamos con este tipo de encuentros.

Se imaginan cuando el viejo “Chente” Munive nos cuente por qué en muchas de sus canciones prefiere mencionar con nombre propio a las mujeres a quienes se las dedica y nos cante merengues como ese que dice :

Yo voy el cuatro de octubre pa´ La paz
Y tengo que complacer a Dina Lopez
Allá en la casa de Santa vo´a a canta
un merengue que todavía no se conoce

O este que grabó el Binomio que dice:

Ahora si saqué un merengue nuevo
Pa dedicárselo a Rebequita
Tiene San Juan esa flor bonita
Que es orgullo de los sanjuaneros.
Rebeca sabe que yo la quiero
Y que su mirada me mortifica

O cuando Gustavo Gutierrez Cabello nos declame sus hermosos poemas, antes de cantarlos y algún “cachaco” exprese como en todos los años anteriores: “no joda, yo no sabia que esa canción tan bella la había compuesto ese hombre”.

Y enseguida Gustavo suelta una ráfaga iniciando con Paisaje de sol, Mi niño se creció, Confidencias, Camino largo, Lloraré, Si te vas te olvido, Así fue mi querer, Mi novoa querida, Alma herida, Corazón Martirizado, Tanto que te canto, De tanto verte, Calma mi melancolía y como no alcanza el tiempo para más cierra con esta que dice:

La herida que siempre llevo en el alma no cicatriza
Inevitable me marca la pena que es infinita
Quisiera volar muy lejos, bien lejos
Sin rumbo fijo, buscar un lugar del mundo
Sin odios vivir tranquilo …..

No nos queda más que reventar con un profundo y prolongado aplauso y pedir en coro: otra, otra, otra.

Se imaginan cuando el hombre de San Jacinto Bolivar Adolfo Pacheco Anillo excelente conversador, nos cuente la historia de la Hamaca Grande, del Viejo Miguel y nos cante este verso sobre su vida:

“Yo, reverendo Trujillo,
bauticé a un Pacheco Anillo
de nombre Adolfo Rafael.
Como párroco doy fe,
número y folio dan cuenta;
renglón seguido comenta
que nació en hogar cristiano:
ocho de agosto del año
mil novecientos cuarenta.”

COLOFON: Este Colofón es dedicado a un hombre humilde, sencillo y valioso que tiene nuestro folclor y que los que queremos esto, debemos quitárnosle el sombrero, porque este muchacho nacido en Sincé, Sucre, y quien hoy reside en Medellín tiene una memoria tan prodigiosa que te recita de memoria interpretes, autores, fechas y lugares de nacimiento de todos los vallenatos, nombre de los álbumes y fechas de lanzamiento, mejor dicho con toda razón la han apodado “La Biblia del vallenato”, su nombre de pilas es Wilfredo Rosales Ortega.

[email protected]

Columnista
26 febrero, 2010

Parranda de Juglares

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Jorge Nain

Por: Jorge Nain. Faltan escasos treinta días para que llegue el día más feliz del año, al que me he venido acostumbrando en la última década, este año será el 26 de marzo, casi coincidente con mi cumpleaños que es el 23;  no veo la hora de sentarme al lado de los juglares vallenatos que […]


Por: Jorge Nain.

Faltan escasos treinta días para que llegue el día más feliz del año, al que me he venido acostumbrando en la última década, este año será el 26 de marzo, casi coincidente con mi cumpleaños que es el 23;  no veo la hora de sentarme al lado de los juglares vallenatos que logro reunir cada año en Bogotá, en la Parranda de Juglares, de la que vamos a efectuar esta vez la cuarta edición oficial.

Hace unos quince días que llamé a Gustavo Gutiérrez Cabello para comprometerlo con su asistencia, lo primero que me dijo fue: “y  ¿tú no dijiste el año pasado que este año no la ibas a hacer”? A lo que respondí :  Tavo, la verdad es que no me aguanto las ganas, ya eso se me volvió casi una obsesión.

Sé que muchos mortales que tienen las capacidades económicas, queriendo hacerlo, no se dan el lujo de tener en un mismo sitios reunidos y parrandear con ellos: Gustavo Gutiérrez Cabello, Adolfo Pacheco Anillo, Vicente “Chente” Munive, Julio Rojas Buendía,  Pablo López, Rafael Ricardo, Álvaro Cabas, entre otros.

Bueno, esa parranda, que no puedo hacer en mi apartamento por ser muy pequeño, la haremos en un lugar público para un selecto grupo de amigos que logro reunir cada año y quienes colaboran con una módica cuota, que este año será de cincuenta mil pesos y el lugar donde la realizaremos se llama Marama´os Club, al costado norte de Salitre Mágico.

Este año vamos a cambiar el formato de la parranda y los juglares invitados tendrán micrófonos inalámbricos, lo cual la hará más natural, los músicos tocarán sentados, como si realmente estuvieran debajo de un palo e mango, en un patio de una casa en Valledupar.

Tendremos dos expertos moderadores del conversatorio: Rafael Ricardo y el Doctor Ciro Quiroz Otero, quienes organizarán el orden de presentación y las canciones que se interpretarán; no obstante, nada será libreteado y los juglares tendrán la libertad de improvisar, cantar canciones inéditas, versear y demás.

Los compositores estarán acompañados por el acordeón del dos veces Rey del Festival de la Leyenda Vallenata Julio Rojas Buendía con un conjunto de base dirigido por el guacharaquero de Carlos Vives, Eder Polo; sé que muchos de ustedes, amigos lectores, añorarían estar en esa parranda: realmente quienes amamos el verdadero vallenato en su real dimensión soñamos con este tipo de encuentros.

Se imaginan cuando el viejo “Chente” Munive nos cuente por qué en muchas de sus canciones prefiere mencionar con nombre propio a las mujeres a quienes se las dedica y nos cante merengues como ese que dice :

Yo voy el cuatro de octubre pa´ La paz
Y tengo que complacer a Dina Lopez
Allá en la casa de Santa vo´a a canta
un merengue que todavía no se conoce

O este que grabó el Binomio que dice:

Ahora si saqué un merengue nuevo
Pa dedicárselo a Rebequita
Tiene San Juan esa flor bonita
Que es orgullo de los sanjuaneros.
Rebeca sabe que yo la quiero
Y que su mirada me mortifica

O cuando Gustavo Gutierrez Cabello nos declame sus hermosos poemas, antes de cantarlos y algún “cachaco” exprese como en todos los años anteriores: “no joda, yo no sabia que esa canción tan bella la había compuesto ese hombre”.

Y enseguida Gustavo suelta una ráfaga iniciando con Paisaje de sol, Mi niño se creció, Confidencias, Camino largo, Lloraré, Si te vas te olvido, Así fue mi querer, Mi novoa querida, Alma herida, Corazón Martirizado, Tanto que te canto, De tanto verte, Calma mi melancolía y como no alcanza el tiempo para más cierra con esta que dice:

La herida que siempre llevo en el alma no cicatriza
Inevitable me marca la pena que es infinita
Quisiera volar muy lejos, bien lejos
Sin rumbo fijo, buscar un lugar del mundo
Sin odios vivir tranquilo …..

No nos queda más que reventar con un profundo y prolongado aplauso y pedir en coro: otra, otra, otra.

Se imaginan cuando el hombre de San Jacinto Bolivar Adolfo Pacheco Anillo excelente conversador, nos cuente la historia de la Hamaca Grande, del Viejo Miguel y nos cante este verso sobre su vida:

“Yo, reverendo Trujillo,
bauticé a un Pacheco Anillo
de nombre Adolfo Rafael.
Como párroco doy fe,
número y folio dan cuenta;
renglón seguido comenta
que nació en hogar cristiano:
ocho de agosto del año
mil novecientos cuarenta.”

COLOFON: Este Colofón es dedicado a un hombre humilde, sencillo y valioso que tiene nuestro folclor y que los que queremos esto, debemos quitárnosle el sombrero, porque este muchacho nacido en Sincé, Sucre, y quien hoy reside en Medellín tiene una memoria tan prodigiosa que te recita de memoria interpretes, autores, fechas y lugares de nacimiento de todos los vallenatos, nombre de los álbumes y fechas de lanzamiento, mejor dicho con toda razón la han apodado “La Biblia del vallenato”, su nombre de pilas es Wilfredo Rosales Ortega.

[email protected]