Osmar Pérez lanza ‘Tiempo de celebrar’, dedicada a Dios

‘Tiempo de celebrar’ es la canción con la que el intérprete inicia un nuevo camino en el góspel, en esta oportunidad se une a los artistas Narly Said y Corban.

El cantante de música vallenata, Osmar Pérez, vocalista de la agrupación Los Chiches Vallenato, hace una renovación en su carrera artística y ahora presenta su primer tema dedicado a Dios.

Hace siete años, Pérez decidió apartarse de las mujeres fáciles, el licor e incluso las drogas, de cualquier clase de vicio que llegara a afectar la tranquilidad que rondaba su familia.

‘Tiempo de celebrar’ es la canción con la que el intérprete inicia un nuevo camino en el góspel, en esta oportunidad se une a los artistas Narly Said y Corban, quienes ya son reconocidos dentro del mundo de la música cristiana. Con esta nueva apuesta, Osmar Pérez quiere enfocar sus composiciones a la creación de mensajes positivos, de alegría y esperanza, al resaltar que esta obra es una alabanza a Dios en donde se invita a la gente a adorar, festejar y celebrar las bendiciones diarias y la oportunidad de vida resaltando a Jesús como ser vivo y supremo.

La canción que fue producida por Mano de Obra Records y Monkey Beat Music, es una mezcla de sonidos electrónicos con el tradicional acordeón del vallenato colombiano.

Este nuevo proyecto de Osmar Pérez no quiere decir que el cantante deje la agrupación Los Chiches Vallenatos o que se aleje de la interpretación del vallenato, antes afirma más su compromiso con entregarle lo mejor al público y por supuesto exaltar su vocación religiosa.
Su historia

Osmar apareció con su primer disco en el 2001, con la canción ‘Aquí conmigo’ de la autoría de Wilfran Castillo, y con el respaldo de la razón social ‘Los Chiches Vallenatos’ de la disquera Fuentes. Tiene una historia de vida por contar y es que Jesucristo transformó su vida a tal punto que hoy les habla a prostitutas, narcotraficantes y personas del bajo mundo de que pueden y tienen como cambiar su hábito y estilo de vida.

“No práctico una religión, tengo una relación con Dios y eso me llena de tranquilidad. A mí ya no me gusta el licor, las mujeres de la calle, me gusta sentirme bien hablando con Dios y llenado de vida mi hogar, hacer deporte y cantar”, declaró el intérprete radicado en Medellín hace varios años.