A final de cada mes escucho la misma frase: “No sé en qué se me fue el dinero”. La he escuchado de personas que comienzan su vida laboral y también de empresarios con ingresos que muchos consideran envidiables.
Durante mucho tiempo pensé que el problema era la falta de ingresos. Hoy creo que, en la mayoría de los casos, no es así. El verdadero problema es que confundimos ganar dinero con saber administrarlo. Nos educaron para trabajar por un mejor salario, pero casi nadie nos enseñó a construir una identidad financiera. y esa diferencia cambia por completo el resultado.
Encontré una explicación que transformó mi manera de entender el comportamiento humano. El psicólogo Daniel Kahneman, ganador del premio nobel de Economía, demostró que las personas no tomamos decisiones tan racionales como nos gusta creer.










