Sigue generando confusión la noticia de que Valledupar no ha calificado para la declaración de una ADN. Con ello se ha pretendido menoscabar los propósitos de la administración municipal y los compromisos del Gobierno nacional.
No tenemos duda de que Valledupar por su historia de creatividad, ingenio musical, es una típica ciudad naranja. Y debe hacer todo el esfuerzo de potenciar esa condición, con el liderazgo del sector público, representado en el alcalde Tuto Uhía (quien no se debe quitar la camisa naranja), de la academia y de los emprendedores y gestores culturales, – partícipes de la Mesa Valledupar Naranja-.
Queremos hacer un llamado a más trabajo, documentación, organización y coordinación administrativa e incluyente participación. Y ahorrarnos, en este periodo en que debemos concretar y formular en detalle las propuestas, un alto nivel de promoción, que en estas épocas se suele mal interpretar como propaganda electoral.





