En Valledupar ha venido creciendo la tendencia encaminada a creer que algunos de los negocios o empresas que muestran rápido crecimiento tienen origen sospechoso en cuanto a su financiación. Eso es sumamente delicado y estaría poniendo en riesgo el desarrollo económico de la ciudad y de la región.
No se puede caer en el error de satanizar los emprendimientos exitosos bajo la presunta existencia de lavado de activos o legalización de dineros ilícitos en distintos sectores comerciales y productivos de la ciudad.
Es cierto que el Cesar ha sido golpeado por economías ilegales y nadie puede desconocer esa realidad, pero eso no justifica lo que está pasando en las redes sociales de Valledupar donde se hacen señalamientos sin pruebas y solo basados en el terreno de la especulación.
El caso más reciente que ha despertado comentarios es el de la cadena de panaderías Delipán y su propietario, el empresario antioqueño Wilson González, quien se vio obligado a salir públicamente a explicar el origen de sus inversiones, su trayectoria empresarial y el crecimiento de sus establecimientos en Valledupar.
Por ese y otros casos, la situación amerita que se revise el momento económico y social que vive la capital del Cesar. Porque una cosa es exigir transparencia y vigilancia institucional y otra muy distinta es generar un ambiente hostil hacia quien decide invertir y generar empleo.
Contradictorio que ahora que comienzan a aparecer iniciativas que rompen con la informalidad tradicional y muestran modelos empresariales más ambiciosos, se esté cuestionando sin ninguna prueba su legalidad.
Es legítima la inquietud ciudadana sobre ese particular, lo que no se puede aceptar son las falsas acusaciones. Las autoridades tienen la obligación constitucional y legal de ejercer controles rigurosos sobre cualquier actividad económica. Para eso existen entidades de supervisión financiera, organismos tributarios y cuerpos de investigación judicial.
Para la economía local es muy negativo dejarse llevar por las especulaciones. Mientras no existan decisiones judiciales, pruebas contundentes o investigaciones oficiales que determinen conductas ilícitas, no puede condenarse a ninguna empresa por simples percepciones o rumores callejeros. Es más, nos atrevemos a decir que la empresa no es la responsable sino eventualmente empleados o directivos; se debe preservar hasta donde sea posible la vida y supervivencia de las empresas como generadora de trabajo y riqueza social. Ahí está el caso positivo de Drogas La Rebaja.
Al momento de lanzar una especulación, lo que la ciudadanía debe tener en cuenta es que con eso afecta la reputación de empresarios, trabajadores y familias enteras, lo cual además impediría que lleguen más inversionistas a Valledupar. Se frenaría de un tajo a quienes observan a esta capital como una ciudad con potencial para desarrollar proyectos comerciales, turísticos o industriales.
Las declaraciones entregadas por Wilson González a EL PILÓN muestran la versión de un empresario que asegura llevar más de 15 años invirtiendo en Valledupar, con antecedentes en otros sectores comerciales y experiencia previa en el negocio de panaderías en Medellín.
Por estas líneas hemos reiterado sobre la necesidad que tiene Valledupar de atraer empresarios que arriesguen capital, generen empleo y eleven los estándares de competencia y calidad, por eso no vemos con buenos ojos esa creencia de que lo pequeño y precario parezca normal, mientras lo organizado y exitoso despierte sospecha.
El homenaje a Jaime Calderón Brugés
Buen, meritorio, organizado y concurrido homenaje el que le hizo la Universidad del Área Andina a Jaime Calderón Brugés. Su viuda Leonor, su familia, junto al público, salieron felices. No era para menos.
En este medio que lo tuvimos tan cerca, tan querido, recordamos que Jaime fue el gran ciudadano que advirtió a su vecino, nuestro columnista el Dr. Romero Churio, sobre el inicio de construcciones de vivienda en el Cerro Hurtado. Así se inició una gran campaña cívica por la defensa del protegido lugar de los vallenatos, reserva paisajística y ambiental de la ciudad.
