En Valledupar ha venido creciendo la tendencia encaminada a creer que algunos de los negocios o empresas que muestran rápido crecimiento tienen origen sospechoso en cuanto a su financiación. Eso es sumamente delicado y estaría poniendo en riesgo el desarrollo económico de la ciudad y de la región.
No se puede caer en el error de satanizar los emprendimientos exitosos bajo la presunta existencia de lavado de activos o legalización de dineros ilícitos en distintos sectores comerciales y productivos de la ciudad.
Es cierto que el Cesar ha sido golpeado por economías ilegales y nadie puede desconocer esa realidad, pero eso no justifica lo que está pasando en las redes sociales de Valledupar donde se hacen señalamientos sin pruebas y solo basados en el terreno de la especulación.
