En Valledupar debería acogerse el mismo mecanismo desarrollado en ciudades como Bucaramanga, Armenia, Tunja o Cali, donde los ajustes tarifarios del transporte de taxi han sido acompañados de debates públicos sobre la calidad del servicio y rentabilidad de quienes lo operan. Además de otros aspectos.
Este inicio de año es propicio para dar la discusión alrededor del ajuste en las tarifas del servicio de taxi en Valledupar, correspondientes al 2026, algo que debe darse en pro de lograr un buen equilibrio entre la sostenibilidad económica de ese gremio y la calidad del servicio que reciben los usuarios.
Se sabe que ya hubo mesas técnicas adelantadas entre la Secretaría de Tránsito y los representantes del gremio, motivadas inicialmente por estudios previos y luego replanteadas tras el incremento del salario mínimo en un 23 %. Ese es un ejercicio necesario de diálogo institucional, pero no es suficiente, se requiere un debate más amplio que aborde otros factores que sobrepasan lo relacionado con las cifras y decretos emitidos al respecto.
