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Columnista - 9 marzo, 2010

Nuestra inspiración

BITÁCORA Por: Oscar Ariza Daza Mucha gente desconoce el porqué ayer se celebró el día internacional de la mujer. Son cuatro hechos en la historia universal los que señalan esta conmemoración. “Un levantamiento de mujeres rusas  en 1917 ante la hambruna que dejaba la guerra, una ocupación de mujeres neoyorquinas trabajadoras textiles en 1908,  quienes […]

BITÁCORA

Por: Oscar Ariza Daza

Mucha gente desconoce el porqué ayer se celebró el día internacional de la mujer. Son cuatro hechos en la historia universal los que señalan esta conmemoración. “Un levantamiento de mujeres rusas  en 1917 ante la hambruna que dejaba la guerra, una ocupación de mujeres neoyorquinas trabajadoras textiles en 1908,  quienes reclamaban  ante la explotación laboral a que eran sometidas. Murieron allí 129 obreras, y una protesta de mujeres en Manhattan, pero fue la segunda conferencia internacional de mujeres socialistas en 1910 en Copenhague, que definió el 8 de Marzo como día para festejar.

“Cuando subo la mano encuentro en cada sitio una paloma que me buscaba, como si te hubieran, amor, hecho de arcilla para mis propias manos de alfarero”. Estas versos de Neruda simbolizan el mejor regalo que se haya hecho al universo, “la mujer”, ellas desde siempre han sostenido nuestro deseo de soñar. Han sido el soporte  esencial de las acciones del hombre.
La historia nos revela el papel fundamental que han ejercido las mujeres en la evolución de la humanidad. El día que Tzu yeh, una poetiza y escritora china, hace miles de años, se atrevió a escribir no sólo una de las novelas mas hermosas de la literatura mundial,  sino las más antigua, me refiero a “La Balada del Mulán”, empezó a marcar así un hito en la historia de los seres humanos. Dicha historia, sutilmente controlada y manipulada, nos ha hecho creer que las mujeres son el sexo débil, genéticamente diseñadas por la naturaleza para labores domésticas, situaciones sentimentales, para la ayuda a los demás, a través de la ternura, la caridad etc., campo en que el hombre pavorosamente se niega a entrar.

Siempre se nos han mostrado prototipos de mujeres como la Madre Teresa de Calcuta, Rigoberta Menchú, la virgen María o Indira Gandhi, personajes excepcionalmente importantes, pero la labor de las damas siempre ha ido más allá. Por ejemplo, América no se hubiese podido descubrir sin la ayuda de una mujer, pues a lo que muchos hombres les parecía descabellado, para la reina Isabel la Católica fue una empresa con futuro cuyos frutos se exhiben después de 500 años.

Infinidad de  mujeres han estado inscritas en la historia, no precisamente como esposas de hombres famosos, sino como mujeres de fortaleza humana, intelectual, incluso militar; personas con capacidad de liderazgo, como Juana de Arco, Cleopatra, Ester, Manuela Beltrán, Policarpa Salavarrieta, María Concepción Loperena, Margeritte Yourcenar, Virginia Woolf,  Eva Perón, Margaret Thatcher, Ángela Merker, y Michelle Bachelet, entre otras.

Aquiles, siempre tuvo como principal inspiración para  derrotar a sus enemigos  a su amada mujer; Ulises a Penélope. Los indígenas  duermen en hamacas recordando su origen,  pues es lo más parecido que han podido encontrar al vientre de las mujeres que los guardaron en su gestación.

Necesario, es  resaltar a todo un semillero de seres talentosas, dotadas de capacidad intelectual y humanista, con la suficiente fortaleza para soportar los tiempos más inclementes, mientras los hombres seguimos atados a su infinita capacidad de hacer de nosotros unos nostálgicos que eternamente evocamos la necesidad de tenerlas, como único combustible para accionar nuestros sueños.

Pero más que hacer un inventario de mujeres destacadas, miro más cerca de mí y encuentro a mi madre soñadora de bohíos y  tardes aladas. A mi hechicera del alma, con quien habito la complicidad del corazón. A mis amigas, mis estudiantes, constructoras de esperanza y a mis compañeras de trabajo,  tejedoras de este deseo de vivir.

Las mujeres son el motivo por el cual “se confunden nuestros puntos cardinales”. Ellas  han representado a través de los tiempos, el templo más sagrado al que el hombre se ha empeñado en entrar con el más absoluto respeto. No importa que tan lejos o tan cerca se encuentren y no importa tampoco si una de ellas sintiéndose la más bella del universo, se atreve a decirnos que no. Entonces volteamos el rumbo y llenos de tristeza, sentimos que se nos ha negado el paraíso.

Todas ustedes están llamadas a desafiar los más grandes retos que se ha impuesto la humanidad. Trascender dejando huellas que sustenten el deseo de pervivir en la historia, siempre teniendo como norte nuestro respeto y admiración por todas las cosas,  pues allí en cada una de ellas está Dios.

[email protected]

Columnista
9 marzo, 2010

Nuestra inspiración

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Oscar Ariza Daza

BITÁCORA Por: Oscar Ariza Daza Mucha gente desconoce el porqué ayer se celebró el día internacional de la mujer. Son cuatro hechos en la historia universal los que señalan esta conmemoración. “Un levantamiento de mujeres rusas  en 1917 ante la hambruna que dejaba la guerra, una ocupación de mujeres neoyorquinas trabajadoras textiles en 1908,  quienes […]


BITÁCORA

Por: Oscar Ariza Daza

Mucha gente desconoce el porqué ayer se celebró el día internacional de la mujer. Son cuatro hechos en la historia universal los que señalan esta conmemoración. “Un levantamiento de mujeres rusas  en 1917 ante la hambruna que dejaba la guerra, una ocupación de mujeres neoyorquinas trabajadoras textiles en 1908,  quienes reclamaban  ante la explotación laboral a que eran sometidas. Murieron allí 129 obreras, y una protesta de mujeres en Manhattan, pero fue la segunda conferencia internacional de mujeres socialistas en 1910 en Copenhague, que definió el 8 de Marzo como día para festejar.

“Cuando subo la mano encuentro en cada sitio una paloma que me buscaba, como si te hubieran, amor, hecho de arcilla para mis propias manos de alfarero”. Estas versos de Neruda simbolizan el mejor regalo que se haya hecho al universo, “la mujer”, ellas desde siempre han sostenido nuestro deseo de soñar. Han sido el soporte  esencial de las acciones del hombre.
La historia nos revela el papel fundamental que han ejercido las mujeres en la evolución de la humanidad. El día que Tzu yeh, una poetiza y escritora china, hace miles de años, se atrevió a escribir no sólo una de las novelas mas hermosas de la literatura mundial,  sino las más antigua, me refiero a “La Balada del Mulán”, empezó a marcar así un hito en la historia de los seres humanos. Dicha historia, sutilmente controlada y manipulada, nos ha hecho creer que las mujeres son el sexo débil, genéticamente diseñadas por la naturaleza para labores domésticas, situaciones sentimentales, para la ayuda a los demás, a través de la ternura, la caridad etc., campo en que el hombre pavorosamente se niega a entrar.

Siempre se nos han mostrado prototipos de mujeres como la Madre Teresa de Calcuta, Rigoberta Menchú, la virgen María o Indira Gandhi, personajes excepcionalmente importantes, pero la labor de las damas siempre ha ido más allá. Por ejemplo, América no se hubiese podido descubrir sin la ayuda de una mujer, pues a lo que muchos hombres les parecía descabellado, para la reina Isabel la Católica fue una empresa con futuro cuyos frutos se exhiben después de 500 años.

Infinidad de  mujeres han estado inscritas en la historia, no precisamente como esposas de hombres famosos, sino como mujeres de fortaleza humana, intelectual, incluso militar; personas con capacidad de liderazgo, como Juana de Arco, Cleopatra, Ester, Manuela Beltrán, Policarpa Salavarrieta, María Concepción Loperena, Margeritte Yourcenar, Virginia Woolf,  Eva Perón, Margaret Thatcher, Ángela Merker, y Michelle Bachelet, entre otras.

Aquiles, siempre tuvo como principal inspiración para  derrotar a sus enemigos  a su amada mujer; Ulises a Penélope. Los indígenas  duermen en hamacas recordando su origen,  pues es lo más parecido que han podido encontrar al vientre de las mujeres que los guardaron en su gestación.

Necesario, es  resaltar a todo un semillero de seres talentosas, dotadas de capacidad intelectual y humanista, con la suficiente fortaleza para soportar los tiempos más inclementes, mientras los hombres seguimos atados a su infinita capacidad de hacer de nosotros unos nostálgicos que eternamente evocamos la necesidad de tenerlas, como único combustible para accionar nuestros sueños.

Pero más que hacer un inventario de mujeres destacadas, miro más cerca de mí y encuentro a mi madre soñadora de bohíos y  tardes aladas. A mi hechicera del alma, con quien habito la complicidad del corazón. A mis amigas, mis estudiantes, constructoras de esperanza y a mis compañeras de trabajo,  tejedoras de este deseo de vivir.

Las mujeres son el motivo por el cual “se confunden nuestros puntos cardinales”. Ellas  han representado a través de los tiempos, el templo más sagrado al que el hombre se ha empeñado en entrar con el más absoluto respeto. No importa que tan lejos o tan cerca se encuentren y no importa tampoco si una de ellas sintiéndose la más bella del universo, se atreve a decirnos que no. Entonces volteamos el rumbo y llenos de tristeza, sentimos que se nos ha negado el paraíso.

Todas ustedes están llamadas a desafiar los más grandes retos que se ha impuesto la humanidad. Trascender dejando huellas que sustenten el deseo de pervivir en la historia, siempre teniendo como norte nuestro respeto y admiración por todas las cosas,  pues allí en cada una de ellas está Dios.

[email protected]