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El Vallenato - 3 agosto, 2022

Nota 7, la agrupación vallenata que nació en una terraza del Divino Niño 

‘Nota 7’ quiere meterse en el corazón de los amantes de la música vallenata.  

NOTA 7, AGRUPACIÓN que da sus primeros pasos en el folclor vallenato en visita a EL PILÓN./ FOTO: Joaquín Ramírez
NOTA 7, AGRUPACIÓN que da sus primeros pasos en el folclor vallenato en visita a EL PILÓN./ FOTO: Joaquín Ramírez

En una terraza del barrio Divino Niño, al noroccidente de Valledupar, nació Nota 7, una joven agrupación que quiere meterse en el corazón de los amantes de la música vallenata. 

Conformado por artistas que apenas dan sus primeros pasos en el folclor, N7 anima diferentes sitios privados y públicos con un espectáculo que se preparó en medio de la cuarentena que vivió el mundo por cuenta de la pandemia. 

El 21 de marzo de 2021 tomaron la decisión de pasar de los ensayos a los escenarios y montaron un repertorio con canciones que pretenden enamorar a cada persona que los escuche.

El talento, amor y pasión por la música que yo llevaba en mi corazón y que también heredó mi hijo menor y que él mismo también vio durante muchos años crecer en algunos niños y jóvenes, nos impulsó a concretar con un paso firme este proyecto y sueño, el que un día de manera espontánea tuvo su primer encuentro en forma de un pequeño ensayo conformado por acordeón, caja y guacharaca en la terraza de mi casa”, recuerda Rudys Rafael Ruiz, mánager-fundador del conjunto vallenato.

Agregó Ruiz que: “Poco a poco Nota 7 empezó a tener muchos cambios en la musicalidad, el show y el repertorio originando así una nueva versión que empezaría abrir puertas y tarimas para la puesta en escena de los muchachos”.

Nota 7 lo integran el vocalista Jhanger Olaya, los acordeoneros Carlos Hoyos y Dairo Andrés, el guitarrista y coordinador Deimer ‘Meme’ Escobar, Sergio Ruiz ‘Checho Congas’, en congas, entre otros. “Llevamos la música en la sangre, en mi caso siempre he cantado, para mí ha sido un éxito, avanzando poco a poco, pero a paso firme”, indicó  Jhanger Olaya, vocalista del grupo.

Por su parte, el acordeonero Darío Andrés, un seguidor de Cocha Molina, Emiliano Zuleta y Juancho Rois, aspira a seguir aportando su granito de arena para el éxito de Nota 7. “Tenemos todo el espíritu y ganas de aportar nuestra música para que Nota 7 y el folclor sigan adelante”, dijo.

Con el tiempo, la terraza del Divino Niño quedó pequeña y les tocó trasladarse a un lugar más amplio para ensayar, en una azotea de Villa Tayrona, donde esperan empezar a ganarse un espacio dentro del competitivo mundo de la música vallenata.

POR JOSÉ ALEJANDRO MARTÍNEZ VEGA / EL PILÓN